Arqueología web

Breve historia de cómo rescaté los contenidos de mis blogs antiguos que creía perdidos para siempre

Cuando hace unos días tuve que recuperar el blog de Gustavo Montes, repasándolo para verificar que no se había perdido nada, me encontré con muchísimas referencias antiguas a mis propios blogs. Sobre todo a m4rt1n.com, un blog que mantuve desde 2006 hasta 2008. Hacía muchos años que yo había retirado el contenido de este blog de internet, pero, lo que es peor, hace un tiempo ya que perdí incluso la titularidad del dominio. Estaba perdido para siempre.

Pero también me entró nostalgia de martinalia.com, un dominio que sigue siendo de mi titularidad pero que, desde 2004, había pasado por varias fases. Desde 2004 hasta 2006 era un blog más o menos personal con bastante enfoque en el ámbito de la Gestión de Contenidos. Era un blog muy peculiar, que utilizaba un CMS francés que me encantaba, SPIP. Anteriormente a esta fase, desde 2001, había publicado varios contenidos, pero estos se perdieron para siempre.
martinalia.com antiguo

En 2006 adquirí m4rt1n.com, el dominio que antes comenté que ya he perdido (se me pasó la fecha de renovación en Godaddy…). Estuvo funcionando como mi blog personal durante tres años, y tenía este aspecto (la imagen es de muy mala calidad, pero es lo único que conservo):

com

Años después, en 2009, actualicé el blog martinalia.com a SPIP 2.0, una versión muy mejorada, utilicé una plantilla minimalista y me centré en la Gestión de Contenidos. Todos los artículos anteriores quedaron arrinconados en una escueta sección llamada “antiguos”:

martinalia.com

Posteriormente también abandoné este blog, hasta que en 2011 le di un cambio absoluto y construí uno nuevo (con el lema “Objetivo Brasil”) que era todo un ejercicio de “personal branding”. Por motivos personales tenia la necesidad de moverme hacia Brasil, y el blog fue una pieza más en ese esfuerzo (que finalmente conseguí al cabo de unos meses).

objetivo brasil

Lo cierto es que esto también dejó de tener sentido una vez alcanzado el objetivo, y finalmente lo abandoné también No fue hasta el año pasado que martinalia.com volvió a funcionar, esta vez un WordPress en el que voy subiendo críticas de películas que me interesan sin ningún orden cronológico ni de ningún otro tipo. Tan solo lo que se me antoja. También ofrezco “extras” bien interesantes para los usuarios registrados.

En cualquier caso, haciendo memoria me entró bastante nostalgia y decidí que todos esos contenidos desaparecidos merecían ser rescatados, que al fin y al cabo formaban parte de mi historia personal. Pero -y era un gran problema- tan sólo conservaba copia de seguridad del último, todos los anteriores habían desaparecido para siempre.

Archive.org al rescate

Sin copia de seguridad, la única alternativa que me quedaba era recurrir al servicio WayBack Machine que ofrece gratuitamente Internet Archive, una entidad sin ánimo de lucro que conserva en sus archivos millones de sitios webs, películas, libros, etc. En WayBack Machine quedaba constancia de todas estas antiguas versiones de mis blogs… el problema era, claro, cómo extraer esa información y poder migrarla a martin.ekiry.com.

La solución me vino con Wayback Machine Downloader, una herramienta sencilla y potente que me permitió hacer justo lo que necesitaba. Para utilizarla debes tener instalado previamente Ruby. Para instalar Wayback Machine Downloader sólo hay que teclear lo siguiente en una terminal:

gem install wayback_machine_downloader

Una vez instalado, su uso es de lo más sencillo. Con los siguientes comandos en el terminal descargué todos mis blogs “perdidos”:
wayback_machine_downloader http://www.m4rt1n.com --timestamp 20090425231334
wayback_machine_downloader http://www.martinalia.com --timestamp 20090625231334
wayback_machine_downloader http://www.martinalia.com --timestamp 20060325231334

Listo. Ya tenía todo el contenido guardado en mi disco duro. Ahora lo que tenía que hacer es pasar todos los artículos, que había guardado en formato HTML, a la base de datos de martin.ekiry.com. Para ello utilicé el plugin HTML Import2. Misión cumplida.

Eso sí, algunos (pocos) artículos se perdieron para siempre, porque Internet Archive no los había almacenado. Casi todas las imágenes se habían perdido también, con lo cual me tocó una tediosa tarea manual de búsqueda y reposición de imágenes (algunas de las originales se perdieron para siempre).

Pero básicamente está todo recuperado, disponible ahora aquí en martin.ekiry.com casi toda mis publicaciones en internet (salvo las anteriores a 2004, que esas también se perdieron para siempre).

Objetivo Brasil

objetivo brasil

A mi edad se supone que ya se debe haber alcanzado cierta estabilidad laboral y familiar. A eso le llaman madurez. Pero en mi caso supongo que nada que ver, puesto que estoy a punto de cambiar nuevamente de arriba a abajo toda mi vida. Uno de los días más tristes de mi vida fue cuando acompañé al aeropuerto de Barajas a mi pareja. Se regresaba, por motivos laborales, a Brasil.
Lo habíamos hablado hasta la saciedad. Yo podía haberle pedido que renunciara a todo, que se quedase conmigo. Pero no lo hice. No quise hacerlo. Había mucho miedo al futuro y mucha tristeza en su decisión. Sé que una palabra mía hubiera bastado, pero yo nunca me hubiera perdonado a mi mismo equivocarme. No quise o no pude cargar con esa responsabilidad. Así que la dejé partir.

Pero no fue un adiós, sino un hasta luego. Yo la convencí -le mentí- de que conseguiría trabajo fácilmente en Brasil. Y una mierda. Allí no conozco a nadie, no tengo ningún tipo de experiencia internacional, no tengo a nada ni a nadie que me avale. Tenía que empezar a trabajar en ello a marchas forzadas.

Por supuesto, comencé a hablar con todos mis amigos, mis conocidos, con gente apenas referenciada… con todo el mundo. Hice saber que me quería ir a Brasil. Rehice mi currículo, comencé a tener una fuerte actividad en Twitter (en portugués, claro), exprimí hasta el borde mismo del spam a LinkedIn. Mi vida era un grito: ¡Necesito irme a Brasil!

Como parte de esa loca actividad inconsciente, tiré por la borda todo lo que había sido martinalia.com, mi dominio de toda la vida. Retiré los contenidos que había (relacionados básicamente con la Gestión de Contenidos) y me monté una web con un único y claro fin: “Objetivo Brasil”. Así se llama ahora, y así permanecerá hasta que logre lo que busco.

En tres idiomas (portugués, español e inglés), la nueva Martinalia-Objetivo Brasil es un ejercicio de “personal branding”. Aprovechando su buen posicionamiento intento (en combinación con Twitter y otras redes sociales) crearme un hueco, ser visible, dar la impresión de que realmente aporto valor a cualquier empresa que me destine allá.

No sé hasta qué punto me ayudará. Dudo mucho que me salga un trabajo por esta vía. Pero al menos me sirve de apoyo, me ayuda a concentrarme en mi tarea, a focalizarme en mi objetivo: Brasil.

Hemos cerrado

Pues sí, me rindo a la evidencia: martinalia.com ha cerrado. No era mi intención abandonar la publicación, pero distintas circunstancias y, sobre todo, distintas prioridades en mi vida han hecho que no tenga tiempo o suficiente interés para renovar esta página desde el verano del año pasado.

Sí que tengo en mente renovar y relanzar martinalia.com, pero con otro formato y contenidos bastante diferentes hasta lo que ahora han sido. Eso no será, probablemente, hasta el próximo verano. En cualquier caso, procuraré que los artículos hasta ahora publicados no se pierdan (ya miraré la forma de asegurar esto).

Gracias por estar ahí y hasta luego, pues.

Un mes, y subiendo

ombliguismoPuede parecer un poco ombliguista (que lo es), pero no me he podido resistir a evaluar la trayectoria de martinalia.com en este poco más de un mes que lleva de andadura.
Mentiría si digo que tenía muy claro un objetivo cuando comencé a publicar artículos en la interred. Desde hace tiempo sentía la necesidad de compartir una serie de reflexiones, en parte profesionales, en parte no, pero no acababa de dar con la forma adecuada.

De hecho, martinalia.com es un dominio que tengo reservado desde hace ya bastante tiempo, pero cuyos contenidos han estado restringidos con contraseña hasta el mes pasado.
Numerosos experimentos previos no me habían satisfecho. Siempre me parecía que sobraba algo o que faltaba lo fundamental. Tampoco es que piense que ahora responde exactamente a mis expectativas, pero desde luego sí que he logrado sentirme cómodo con el formato.
Inicialmente no había previsto publicar un artículo diario. Fue algo espontáneo y casual, pero a lo que me he ido acostumbrando hasta el punto que la escritura y publicación de mi artículo diario ha llegado a ser algo importante para mí.
Lo que sí me ha cogido absolutamente por sorpresa y totalmente desprevenido ha sido la acogida de martinalia.com en la interred. Me siento enormemente agradecido a todos los visitante (los hay que vienen por aquí todos los días ¡increible!), y también a los muchos que se han puesto en contacto conmigo para animarme a seguir adelante.

Visitantes únicos

Yo no me podía esperar que en poco menos de 30 días se pudiera consolidar una audiencia estable, por pequeña que sea, para una página web con una temática tan específica (aunque no siempre, ya lo sé): más de 1.400 visitantes únicos. En el ranking de Alexa, por ejemplo (de acuerdo, no es fiable, pero puede orientar…) aparece martinalia.com cuando esto escribo en el puesto 720.005 ¡y esto sólo en un mes!
En fin, estupor, mucho ánimo y un tremendo agradecimiento a todos los que me animan a seguir para adelante. Eso es lo que siento.