Teatro del Barrio

Tatro del BarrioEstos meses han sido muy movidos. Además de viajar constantemente a Boston por motivos laborales, he tenido también tiempo para dedicar a los amigos. Y cómo no, a Alberto Sanjuan, que está en una fase absolutamente creativa de su vida. En todos los sentidos.

Entre otras cosas, y compaginándolo con rodajes y bolos teatrales, Alberto se ha metido de lleno en un proyecto que, desde siempre, ha sido su sueño: montar un teatro propio.

No hace mucho, el director de la antigua Sala Triángulo, en Lavapiés, le ofreció la posibilidad de alquilarla. Rápidamente, Alberto montó todo un tinglado en el que involucró a muchísima gente, no sólo del ámbito teatral, sino de movimientos sociales, gente interesada en cosas como el consumo responsable y sostenible.

Había nacido “El Teatro del Barrio“.  Además de Alberto, mucha gente (se han constituido en cooperativa), entre ellos su pareja, Paloma,  así como Iñaki Alonso,Gerardo Domínguez, Mario Sánchez Herrero, Cote Romero,  Jacinto Morano y la amiga y actriz Vanesa Espín. Y, cómo, no, también me ha liado a mi.

Página web

La responsabilidad de la página web le ha caído a Paloma, y a mi me cabe el honor de echarle una mano. Estamos estos días montando la página web, vinculándola a la pasarela de pago para la venta de entradas, etc. Mientras tanto, me ha tocado asistir a más de una de las reuniones de la incipiente cooperativa teatral. Es un hermoso caos creativo.

No sé por qué, pero a pesar de lo arriesgado de la apuesta, creo que les va a ir muy bien. Tienen toda la ilusión del mundo y un derroche de energía envidiable.

Estoy seguro de que el Teatro del Barrio va a ser algo importante, y no sólo desde el punto de vista teatral. Al tiempo.

 

Caleidoscopio

Bueno, ya contaré todo lo que tengo atrasado, pero hoy se impone -sin que sirva de precedente- la actualidad: mañana 30 de noviembre, a las 19.00 horas, se estrena una obra de Gustavo, Caleidoscopio, en la sala teatral del Museo de América. Representada, cómo no, por Janagah Teatro, Caleidoscopio, que fue obra finalista del “Premio para textos teatrales Madrid Sur”, será el broche final de la muestra que durante todo el mes de noviembre se ha exhibido en la institución del Ministerio de Cultura.
El montaje presenta el conflicto entre palabra e imagen a través de la historia de sus dos protagonistas, una actriz peruana y su ex amante, un operador de cámara también peruano que se ha trasladado a Madrid. Palabra e imagen, actriz y cameraman, se enfrentan en la distancia dentro de una estructura fragmentaria que, como los pequeños vidrios de un caleidoscopio -una videocreación de La Nevera-, se van ensamblando para construir el sentido de la historia.

“Ella utiliza la palabra como arma y como defensa -dice el director del montaje, G.G.López-. Él, en escena sin pronunciar una sola palabra, sólo tiene su cámara: lo que ve a través de ella y que se muestra al espectador proyectada en una pantalla. Un arma fría y a veces cruel con la que graba a sus amantes”. La diégesis del audiovisual enfrentada a la mímesis escénica. Palabra e imagen. Audiovisual y teatro. Conflicto en el escenario y conflicto proyectado en la pantalla. Y también conflicto entre pantalla y escenario. Pero, por encima de todo eso, Caleidoscopio es una historia de desencuentro, amor y sexo.

Tras la función, el Museo de América ha preparado una fiesta con música latinoamericana en directo que tendrá lugar en los jardines del recinto.

"En Negro", en la V Muestra de Teatro Iberoamericano

Pasado mañana vuelve “En Negro”, de Gustavo Montes, y lo hace dentro de la V Muestra de Teatro Iberoamericano que organiza el Museo de América. La obra, que obtuvo el Premio Martín Recuerda en su edición de 2005, inaugura la muestra el jueves 2 de noviembre a las 19.00 horas en la sala de teatro del propio museo (Avenida Reyes Católicos, 6. Metro Moncloa, L3). La entrada es gratuita.

Nueva concentración en defensa del Albéniz

Concentración por el Abéniz Me cuentan desde la plataforma de apoyo al Teatro Albéniz que el próximo viernes 27 de octubre, a las 8 de la tarde, se está preparando una importante “movida” en las puertas del teatro, una convocatoria más en contra de su proyectada demolición.
Esa será una noche clave porque los trabajadores del teatro comienzan sus acciones de protesta, y lo que se pretende es acompañar esas acciones, mostrando la presencia del movimiento en defensa del teatro. Además, esa noche se estrenará el Peer Gynt de Ibsen en versión de Calixto Bieito. Un bonito panorama que puede atraer la atención de mucha gente, y todo por una buena causa.

JanAmérica

Vuelve de nuevo Gustavo a la carga: ahora nos trae, junto con el resto de la gente de Janagah, JanAmérica, cuatro propuestas escénicas que acogerá todos los jueves de noviembre, a las 19.00 horas, la sala teatral del Museo de América (Avda. Reyes Católicos, 6. Metro Moncloa), la institución del Ministerio de Cultura que organiza el evento.
Como nos cuenta Gustavo en su blog,
la Compañía Janagah Teatro se fundó hace dos años en la sala teatral madrileña del mismo nombre, bajo las premisas de un proyecto multidisciplinar llamado “Teatro Hurgente” -con h- basado una peculiar poética creada por el director G. G. López y el propio Gustavo Montes. Las propuestas de JanAmérica se apartan del “Teatro Hurgente” para indagar en la realidad latinoamericana desde cuatro perspectivas particulares: Estados Unidos, Cuba, España y Perú. Realidades diferentes que dan lugar a historias diferentes, pero de algún modo intercambiables entre sí porque en JanAmérica se mezclan espacios, tiempos y silencios.
Para ver el programa completo y más detalles: el blog de Gustavo Montes.

Concentración por el Teatro Albéniz

Hoy a las 11 de la mañana (aviso tarde, pero me acabo de enterar), frente al Teatro Albéniz, la plataforma de apoyo al teatro ha convocado una concentración frente al mismo, dado que las cámaras de Telemadrid van a tomar imágenes del teatro con vistas al debate que tendrá lugar el jueves en la Asamblea de Madrid.
Ese día el grupo del PSOE va a preguntar a la Presidenta del Gobierno de la CAM, Esperanza Aguirre, por qué no compra el Teatro Albéniz, como consta en su programa electoral.
La Plataforma va a asistir por su cuenta a esas filmaciones a la puerta del Albéniz, para que conste la repulsa al proyectado derribo del teatro y para informar a los medios de cuanto haga falta.

Actualización

Me cuentan desde la plataforma de apoyo al teatro Albéniz (yo no he podido estar, mi curro es lo que tiene) que esta mañana han estado delante del teatro, grabando una discusión entre Rosana Torres, periodista de El PAIS, Eva Aladro, Beltrán Gambier, de la Plataforma, y José Antonio Díaz, del PSOE.
Rosana Torres ha hecho de portavoz de ideas más contra la conservación del Albéniz que a favor de su salvación. Ella da por hecho que el Albéniz se va a tirar y cree que los profesionales del medio teatral están asociándose en una Plataforma, dice, que intentará que el nuevo teatrillo que se haga se construya con garantías de calidad.
La gente de la la Plataforma le ha explicado que la movilización seguirá hasta el último momento defendiendo la NO DEMOLICIÓN del ALBÉNIZ.
Según la la Plataforma, querer construir una sala, más otra salita, más un plató de TV, más un aparcamiento, más un hotel, un jardín y comercios, en el volumen del Albéniz, es garantía segurísima de que van a hacer una porquería de sala, es más, creen que nos están tomando el pelo a todos.

La Plataforma quiere el ALBENIZ como está, con sus trabajadores y su línea de siempre. Todo lo demás les parece una mentira.

La semana que viene empezará el reparto de octavillas en la puerta del teatro. Y desde ya se pedirá a la gente que se haga una foto delante del Albéniz y las envíen al la blog de Plataforma, donde se publicarán como muestra de apoyo.

Lorca eran todos

Lorca eran todos El jueves, como casi siempre con la hora raspada, llegué corriendo, con la lengua fuera, al Auditorio de CCOO de Madrid. Ya me habían avisado de que a las 22:05 cerraban las puertas, así que aceleré el paso todo lo que pude. Una vez llegando, me paró la policía. Me pedían la entrada, mientras a mis espaldas un grupito de personas gritaba “España, España, España…”. Fue muy emocionante, era como ser Pau Gasol por unos segundos. Creo que no entraron a ver la obra, pero seguro que les hubiera encantado. Seguro, seguro que se hubieran arrancado la piel de las palmas de las manos aplaudiendo estas palabras recitadas por Alejandra Jiménez, que interpretaba a Lorca:
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.

Pero vayamos por partes. Los policías, muy educados, me dejaron pasar un primer cordón de seguridad, luego otro más. En la entrada del edificio, gente de seguridad de CC.OO. volvió a interceptarme, y finalmente llegué a la puerta de la sala. Las butacas no estaban numeradas y aparentemente no cabía ni un alfiler, aunque, con suerte, me pude acomodar en una localidad bastante cejada.
Pepe Rubianes no hizo la introducción de unos diez minutos que en otros lugares solía hacer. De hecho, según me enteré más tarde, ni siquiera había venido a Madrid (bonita forma de dar la cara).

La obra

El comienzo de la obra confieso que me dio miedo, mucho miedo: escenario sobrio (todo negro), música de sevillanas de fondo, diez sillas dispuestas como en un tablao flamenco… es la misma estética repetida hasta la saciedad en todos los festivales de verano que vi durante mi adolescencia, allá en Andalucía. A algunos les gustará, a mi confieso que me aburre, me cansa, incluso me echa para atrás. Así que, de entrada, con reparos.
Pero la verdad que luego todo va a mejor. Más que obra dramática, “Lorca eran todos” es una especie de documental interpretado, en el que se suceden textos y testimonios de Ian Gibson, la hermana de Lorca, Luis Rosales y sus hermanos (curiosamente, una destacada familia de falangistas que se puso en peligro para intentar salvar a Lorca) y de otros personajes que jugaron algún papel en los últimos días de la vida del poeta. La bailaora Laura Galán representa a la muerte, y con su zapateo va haciendo de transición, de “cortinilla”, entre uno y otro episodio.
Los actores están francamente bien tanto en los distintos personajes que van encarnando como en la función de coro, de acompañamiento y coda de la acción (que no es acción, sino testimonio o interpelación al auditorio).
La verdad es que me gustó, y que aplaudí con ganas al final. Pero no es menos cierto que nunca se me hubiera ocurrido acudir a esta obra si no llega a ser por la desagraciada suerte de acontecimiento que llevaron a desprogramarla del Teatro Español. Nunca, si no se hubiera amenazado y presionado hasta lo intolerable para conseguir que se retirase de la cartelera.

Principios

Es una cuestión de principios. Como dice Gustavo, el acoso, la censura e incluso la violencia se ejerce ahora contra los bufones, contra los payasos y los provocadores, pero, como en el poema erróneamente atribuido a Brecht, si nos quedamos sentados luego vendrán a por nosotros.
No es esta la primera vez. En poco tiempo, se ha censurado una obra de Íñigo Ramírez de Haro, se ha colocado una bomba en el espectáculo La Revelación, de Leo Bassi, y ahora se “desprograma” por amenazas la obra de Rubianes.

La verdad es que me hubiera gustado que en el Auditorio de CC.OO. hubiesen estado no sólo Rubianes, sino representantes del Partido Popular (que ingenuo, ¿verdad?), del PSOE (sólo representado por un concejal), y del mundo artístico (yo sólo vi a Candela Peña). Pero parece que nadie ha querido salpicarse en este asunto, nadie ha querido situarse en el centro de la diana. Por esta vez.

Teatro Open Source

Leo en el blog de Juan Freire (muy recomendable, por lo demás) un interesante artículo sobre la aplicación del concepto Open Source a los negocios (o sea, Open Business) y, muy en concreto, a un negocio de índole teatral: Teatro industrial para escenarios empresariales.
Freire cuenta cómo Roy Blumenthal, desde Sudáfrica, propone en su artículo Exploring a structure for an open source business un modelo de negocio abierto y colaborativo para la creación de una compañía de “teatro industrial” dedicado a la producción de obras que ayuden a las empresas a explorar problemas o estrategias y a la toma de decisiones.
El modelo de negocio que propone aún es muy esquemático y necesitará sin duda una mayor definición, pero no deja de ser interesante. Estos son algunos de los principios por los que se rige el modelo que propone Blumenthal:

  1. Este colectivo es un negocio cuyo objetivo es conseguir ingresos para la gente que trabaje en él.
  2. El colectivo es copropiedad de los que en él trabajan. Cada copropietario es poseedor de una participación igual de “acciones”. Si hubiera diez empleados por el colectivo, el colectivo tendría diez participaciones iguales.
  3. Todo el mundo cobrará el mismo salario. Nadie ganará más o menos que otro en el colectivo.

Como matiza Juan Freire, la propuesta no plantea un simple reparto igualitario, sino que plantea mecanismos por el que cada socio reciba beneficios por la cantidad y calidad del trabajo realizado.

Gangsters en La Vaguada

Ayer fuimos al estreno de “En Negro“. Nada más entrar en el Janagah, un individuo con sombrero, que prorrumpía sin ton ni son en sonoras carcajadas y demandaba contraseñas a diestro y siniestro nos hizo sentir que aquello era el espectáculo (error: luego descubrimos que tan sólo era un espontáneo). Nervios de estreno. La función se retrasa, en busca de esos últimos retoques que nunca parecen acabar. Finalmente entramos en la sala, que rápidamente se llena (bueno, no se asusten, el aforo es muy reducido).
“Gansters, mafiosos, mujeres fatales y chicas buenas que esconden más de lo que dicen en torno a un siniestro encargo: matar al amante de la mujer del jefe”. Eso es lo que dice el blog de En Negro. Eso es lo que se desarrolla en escena. Un espacio que se queda pequeño, unos actores que dan vida a una historia claustrofóbica, obsesiva, intensa. Esto no es una película. “Si lo fuera”… eso dice algún personaje. Eso piensa. ¿Cómo deben ser las cosas? Luces veladas, miedo, sospechas. Los gansters están sueltos. Junto a la Vaguada. No es una película. Y si lo fuera…