Dispongo de Barcos

Una web improvisada para una película raruna

Dispongo de Barcos Hace unos días, Juan Cavestany me llamó emocionadísimo: “ya hemos acabado ‘Dispongo de Barcos’ ” me dijo. Un loco proyecto que comenzó hace unos meses codo a codo con Antonio de la Torre, coproductor del asunto, y la colaboración desinteresada de bastantes amigos, entre ellos los protagonistas (el propio de la Torre, Roberto Álamo, Diego París y Andrés Lima).

Habían sido bastantes meses rodando a salto de mata. Cuando Juan o cada uno de los actores buenamente podía, entre rodaje y rodaje, entre función y función. Presupuesto, cero. Sólo Juan y su cámara casera, un grupo de amigos dando vida a una historia ya mítica en el grupo (ya habían rodado mucho antes un corto, El Golpe, germen del argumento de Dispongo de Barcos; después de aquello, sobre todo Antonio de la Torre no había vez que coincidiéramos que no dijera: “Juan, tío, tenemos que hacer la película”).

Y, cómo no, yo también quise poner mi granito de arena. Hace unos meses Juan me llamó para rodar una escena en el Teatro Lara. Yo no conocía el guión ni el contexto, pero me dejé guiar. Estábamos solos Juan, Claudio de Casas y yo. El teatro, absolutamente vacío por lo demás, tenía un aspecto fantasmagórico que -como supe después- le venía de maravilla al rodaje. Fue mi primera y única “aparición estelar” en una película 🙂 .

Sitges

Pero esto no es más que anecdótico. Realmente, mi colaboración relativamente valiosa vino después. Juan, cuando me llamó para anunciarme que la película ya estaba terminada, me pidió ayuda para hacer la página web de la misma. “Vamos al festival de Sitges la semana que viene -me dijo- y la web ya está anunciada en todos lados… pero hay que montarla”.

Dicho y hecho. Me puse en contacto con otro de los desinteresados colaboradores del proyecto, el diseñador Álex Muñoz de Escalona, que me pasó todo el material gráfico, y en un plis-plás quedó lista la web de Dispongo de Barcos: http://www.dispongodebarcos.com.

Ahora, que haya suerte. A ver qué recorrido tiene esta película que Juan dice que no es “experimental”, sino simplemente “raruna”.

 

Dos Goyas para dos hermanos

Alberto SanjuanEs difícil expresar la alegría que se siente cuando reconocen públicamente a un amigo de verdad, a un compañero, a un hermano. Cuando le dieron el año pasado el Goya a Antonio de la Torre yo (como tantos otros amigos) pensé que iba a estallar de alegría. Pero ahora, justo un año después, que Alberto San Juan haya obtenido el Goya al Mejor Actor es ya la hostia. No tengo palabras, no tengo forma de reflejar lo increíble que resulta ver cómo otro hermano recibe el merecidísimo aplauso por su trabajo.
Ya cuando vi Bajo las Estrellas en el Festival de Cine de Málaga me dije que el papel de Alberto olía a Goya. Pero sin duda, nuestro Rappel particular fue Gustavo, que vaticinó sin titubear tanto el Goya de Antonio el año pasado como el de Alberto en éste. Para todos los demás, las posibilidades de que fuera a parar a manos de Alfredo Landa eran grandes, muy grandes. El propio Alberto lo creía así, tanto que, cuando la noche del sábado nos anticipó a un grupo de amigos (Antonio, Mariola, Jesús Miguel, Mónica, Pilar y yo… reunidos y conjurados, juntos de nuevo veinte años después para celebrar la posibilidad del Goya, pero, sobre todo, la alegría de saber que seguimos estando más unidos que nunca) lo que podría decir en caso de ser ganador, matizó: “Pero desengañaos… esto sólo lo váis a oir vosotros, porque el Goya va a ser para Landa”. Se equivocó.
El Goya fue para él, y también la palabra (“de acuerdo con lo de la Conferencia Episcopal” -le dije el sábado- “pero… ¿qué tiene eso que ver con el cine?”; “tiene todo que ver” -me contestó”, “no te olvides que ellos son los propietarios de una radio que lleva años insultando al cine español y haciendo campaña constante para boicotearlo”). Pero, con todo, con lo que me quedo de la noche fue con el instante que refleja la foto, ese abrazo de dos, más que amigos, hermanos.

And the winner is… ¡¡¡¡¡Antonio de la Torre!!!!!

Azul oscuro casi negro
Oé, oé, oé, oé… cagonlamarsalá, Antonio, tío, el Goya es tuyo y tú eres la persona más querida del cine español, monstruo, no sabes (o sí) la cantidad de gente que se ha alegrado de corazón de este triunfo tuyo, tan merecido, tan trabajado… dicen por ahí (lo he visto escrito en El Mundo, aunque no lo encuentro en su edición digital, siento no poder enlazarlo) que en la Gala “la familia de Antonio de la Torre era la que más animaba el cotarro”. Y tanto. Eran tus hermanos, Quique y Javi, claro está, pero también Rosario, y Pilar, y Luli, y Jesús Miguel, y Alberto, y tantos otros que allí estábamos contigo, por el placer de abrazarte y saltar y gritar nuestra alegría, carajo.
Ya desde antes de llegar a la Gala, el teléfono de Alberto, y el de Jesús Miguel, hervían de llamadas y mensajes para felicitarte, por persona interpuesta, aquellos que sabían que no te podrían localizar. El mío se quedó sin batería, pero aún estoy intentando leer todos los mensajes que me llegaron. Me cuentan que en Sevilla y en Málaga, en Andalucía en general, la repercusión de tu Goya ha sido aún mayor que aquí en Madrid. Me alegro, amigo. Me alegra saber que la gente te quiere tanto como tú te mereces, y que tu éxito el domingo no es sino el primer paso de la cosecha fabulosa que te espera después de tantos años de paciente y exquisita siembra…

Antonio de la Torre, en elmundo.es

Como previo a la gala de los Goya (donde Antonio ganará, sin duda, el Goya al mejor actor de reparto), elmundo.es le ha dedicado uno de sus “Encuentros digitales”, en el que los lectores del diario digital han podido someterle a un muy cariñoso bombardeo de preguntas. Se puede leer aquí.
Entre otras cosas, Truman se las ha arreglado para comprometerme: habrá que hacerle un blog al muchacho. Próximamente en sus pantallas LCD.

Alatriste y la segunda opinión

No es que yo haya cambiado mi opinión: Alatriste me sigue pareciendo una película infumable, no apta para ningún tipo de público. Cuando yo tengo las cosas tan claras sobre algo, me sorprende que otros puedan tener otra visión diferente, pero la verdad es que casi siempre es así.
El otro día, conversando con compañeros de trabajo, gran parte de los que habían visto la película decían que les había gustado. Una compañera dijo incluso que le había gustado mucho (?).
Al final, en esto, como en todo, habrá que recurrir a una segunda opinión para salir de dudas (o para incrementarlas, que nunca se sabe). Mi opinión ya la saben. Si quieren otra, pueden mirar tal vez lo que dice Truman de Alatriste.