El día más triste

Hoy es un día triste, de los más tristes que recuerdo. Mi compañera, mi pareja desde hace cuatro años, vuelve a Brasil. Una oportunidad laboral y obligaciones familiares nos separan, de momento. Sólo de momento.

En estos instantes, mientras ella vuela aún hacia Sao Paulo, yo comienzo mi búsqueda de trabajo en Brasil. Me da igual en qué ciudad, porque una vez allí ella puede solicitar traslado. Se abre una etapa nueva que, realmente, me excita y me apasiona. Brasil es mi segundo país, mi segunda casa, y ahora tengo ante mi la oportunidad de continuar allí mi carrera profesional.

La suerte ya está echada. Próximo destino: Brasil