Rumanía, tergiversada

Mi amiga Olga, buena conocedora de Rumanía desde hace bastantes años, me escribió a raíz de un reportaje que publicó Ignacio Vidal Folch en El País Semanal del pasado 14 de enero con motivo de la incorporación, el día 1 de enero, tanto de Rumanía como Bulgaria en la Unión Europea. El texto de Vidal Folch se puede consultar aquí. El texto en de mi amiga Olga lo transcribo a continuación:

Tergiversaciones sobre un país

El tratamiento que de Rumanía hace el señor Vidal Folch en el reportaje «Los nuevos socios» (EPs, 14/01/07) me ha decepcionado. Escribe sobre un país, casi desconocido para los españoles por las escasas noticias que aparecen en los medios de comunicación, la percepción que muchos tienen de una determinada inmigración rumana que malvive entre nosotros y los prejuicios y perjuicios que esto ha creado.
Su artículo en lugar de contribuir a superar toda esa confusión e ignorancia, tan dañina, sigue sustentando la deformación que padecemos aquí de la significación de todo un país. Antes que pronunciarse sobre los valores de la sociedad y cultura rumanas, inicia el artículo reproduciendo las mezquinas reflexiones de un español que ha llegado a ese país para forrarse. Es una pena que se haya limitado a reproducir tales hazañas y no someterlas a crítica. Seguro que hay otros muchos españoles en Rumanía trabajando en base a premisas más nobles y nada se dice de ellos.
Luego continúa con una serie de tópicos, referidos a los fantasmas del pasado comunista y al atraso social, tratándolos desde un punto de vista psicológico, etnocéntrico y no antropológico (“El trauma moral y psicológico, (…) de las delaciones (…) y de la paranoia de las relaciones sociales y la deseable autoestima y confianza en el futuro”.) Llegados a este punto pensé no continuar leyendo el artículo, pero realicé un esfuerzo para poder ahora enjuiciarlo con propiedad.
El texto no es que esté mal escrito, sino que abunda en las falacias, se recrea en ellas y además pretende fundarlas con entrevistas a personas que no tienen porqué ser representativas del país aunque sean intelectuales. No sé que opinarán los mismos al leer el reportaje completo. Conozco Rumanía desde 1999 pues la he visitado todos los años y la he recorrido y me he relacionado con rumanos de distintos puntos del territorio. Sé de las dificultades que ha tenido y tiene la transición a la democracia, la situación en el campo, la emigración, etc.. pero también conozco la entrega absoluta de muchas personas, y no sólo intelectuales, por construir día a día una realidad mejor en las urbes y en el campo.
Quizás sea uno de los pocos países europeos donde las tradiciones populares enhebran socialmente y no quedan como un mero recuerdo de los ancianos; donde la vida en el agro responde a unos equilibrios entre los usos, el paisaje y la arquitectura rural a causa de una auténtica vigencia de tradiciones atávicas válidas para ellos, aunque no para una mente etnocéntrica. No he visto otro país en Europa donde el paisaje agrario sea verdaderamente hermoso, porque refleja esa relación de los hombres y mujeres con la tierra. Si considera usted lo agrario tercermundista en Rumanía es que verdaderamente ha escrito sobre un país del que no ha aprendido nada. Ni falta que le hace, está usted a salvo, vive en España…!!!

Olga Duarte Piña
Alcalá de Guadaíra

2 Comments

  1. Gracias, Olga y Martín, por vuestros comentarios. Por desgracia, el señor Vidal Folch se ha erigido en gran conocedor de los países de Europa Central y Oriental y pretende sentar catedra cada vez que escribe.

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  2. Hola,

    Voy a ir a Rumania en Agosto a visitar el pais, que por lo que ya he podido descrubrir a traves de libros e guías parece precioso. Pero me gustaria saber si sabeis de un reportaje sobre rumania de lo que hay que ver de manera imprescindible, solo voya estar alli una semana, y me gustaria cuanto mas mejor, aunque seguro que volvere aunque aún no haya ido.

    gracias

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