Beers & Blog virtual en Second Life

SecondLifeRafa Montoya, que sigue lleno de buenas y blogosféricas iniciativas, me invitó hace unos días al primer Beers & Blog virtual, que se celebrará mañana jueves en Second Life.

Y como yo a un Beers&Blog voy hasta sin cerveza, pues allí estaré. Está claro que el interés que puedan tener estos eventos es el encuentro en el mundo real de gente que normalmente sólo se conoce a través de los post en sus respectivos blogs pero, como bien señala Rafa, por hache o por be siempre hay alguien que se encuentra con algún problema para acudir…
Así que, aunque no sirva como sustituto de un verdadero encuentro frente a una buena jarra de cerveza, como forma de coincidir un rato puede estar bien. Por si a alguien le interesa, reproduzco aquí la convocatoria:
Cuándo:

El próximo jueves 1 de marzo, a partir de las 22hs.

Dónde:

En Second Life, en el bar-museo virtual para bloggers que encontrarás en http://slurl.com/secondlife/Hwanin/76/175/31

Cómo:

¿Todavía no tienes tu personaje? Es muy fácil. ¡Y gratuito! Basta con que te des de alta en www.secondlife.com.

Por qué:

Simplemente, pasar un rato distinto, kedando virtualmente con gente del mundo de los blogs. El tema de la noche será “Second Life y los Blogs”. Habrá camisetas y bebidas gratis, elección del mejor post del mes y gente interesante. ¿Y tú te lo vas a perder?

Quién:

Promovido por SomosAzules, abierto a todos los bloggers y no bloggers que quieran tomarse una cervecita virtual. Algunos de los asistentes ya se han apuntado en el wiki http://www.seedwiki.com/wiki/beers_and_blogs_sl/

Antonio Medina

Antonio Medina Antonio Medina de Haro fue uno de esos profesores que crean vocación. Era uno de esos extraños casos que atraían incluso a estudiantes no matriculados a las aulas. Con algunos de nosotros, los que de una forma u otra estuvimos relacionados con el grupo literario Poemar, se creó un vínculo que fue mucho más allá. Él era para nosotros un maestro -y así se lo hacíamos saber-, un referente y modelo al que seguir pero, a la vez, nuestra alocada actividad creativa y editorial le sirvió a él de medio para expresar su tantas veces contenida creación poética.
Hace ya más de diez años que Antonio murió, diez años -increíble cómo pasa el tiempo- tras los que Lauro Gandul y Olga Duarte le dedican un reportaje que fue publicado en diciembre en Alcalá de Guadaíra, en la revista Escaparate de Pepe Ordóñez, y que reproducimos nosotros ahora aquí:

Un nuevo -y feliz- usuario de Ubuntu

ubuntuSe acabó: ya no podía más con Windows. Mi portátil, tras apenas dos años, estaba hecho unos verdaderos zorros, tardaba siglos en iniciarse, fallaban procesos (cuando no el sistema completo) cada dos por tres, y, para colmo, la desconfiguración y posterior imposibilidad de reinstalar el antivirus (y eso que soy el único de mi barrio, que yo sepa, que lo ha pagado) acabaron por convencerme para salir, de una vez por todas, del lado oscuro. Me pasé a Linux.
Concretamente, a Ubuntu, una distribución pensada para hacernos la vida fácil a los usuarios. Y doy fe de que lo consigue: en un ratito de nada tuve configurado el nuevo sistema operativo y todo un conjunto de herramientas de sistema, aplicaciones ofimáticas, multimedia, etc, que cubren de sobra todas mis necesidades como usuario doméstico.

Pero con la diferencia de que todo este conjunto de aplicaciones me ha ocupado apenas 4GB de disco duro, y que el rendimiento del portátil vuelve a ser como el del día en que lo compré (si no mejor). Además, está el pequeño detalle de que todo es gratuito, de que se actualiza automáticamente no sólo el sistema operativo sino cada una de las aplicaciones y que, por supuesto, no necesito antivirus. Sencillamente, en Linux no hay. Ya no me cabe duda: “portátil + Ubuntu = usuario feliz”. Prueben la ecuación, se lo recomiendo 😉

Rumanía, tergiversada

Mi amiga Olga, buena conocedora de Rumanía desde hace bastantes años, me escribió a raíz de un reportaje que publicó Ignacio Vidal Folch en El País Semanal del pasado 14 de enero con motivo de la incorporación, el día 1 de enero, tanto de Rumanía como Bulgaria en la Unión Europea. El texto de Vidal Folch se puede consultar aquí. El texto en de mi amiga Olga lo transcribo a continuación:

Tergiversaciones sobre un país

El tratamiento que de Rumanía hace el señor Vidal Folch en el reportaje «Los nuevos socios» (EPs, 14/01/07) me ha decepcionado. Escribe sobre un país, casi desconocido para los españoles por las escasas noticias que aparecen en los medios de comunicación, la percepción que muchos tienen de una determinada inmigración rumana que malvive entre nosotros y los prejuicios y perjuicios que esto ha creado.
Su artículo en lugar de contribuir a superar toda esa confusión e ignorancia, tan dañina, sigue sustentando la deformación que padecemos aquí de la significación de todo un país. Antes que pronunciarse sobre los valores de la sociedad y cultura rumanas, inicia el artículo reproduciendo las mezquinas reflexiones de un español que ha llegado a ese país para forrarse. Es una pena que se haya limitado a reproducir tales hazañas y no someterlas a crítica. Seguro que hay otros muchos españoles en Rumanía trabajando en base a premisas más nobles y nada se dice de ellos.
Luego continúa con una serie de tópicos, referidos a los fantasmas del pasado comunista y al atraso social, tratándolos desde un punto de vista psicológico, etnocéntrico y no antropológico (“El trauma moral y psicológico, (…) de las delaciones (…) y de la paranoia de las relaciones sociales y la deseable autoestima y confianza en el futuro”.) Llegados a este punto pensé no continuar leyendo el artículo, pero realicé un esfuerzo para poder ahora enjuiciarlo con propiedad.
El texto no es que esté mal escrito, sino que abunda en las falacias, se recrea en ellas y además pretende fundarlas con entrevistas a personas que no tienen porqué ser representativas del país aunque sean intelectuales. No sé que opinarán los mismos al leer el reportaje completo. Conozco Rumanía desde 1999 pues la he visitado todos los años y la he recorrido y me he relacionado con rumanos de distintos puntos del territorio. Sé de las dificultades que ha tenido y tiene la transición a la democracia, la situación en el campo, la emigración, etc.. pero también conozco la entrega absoluta de muchas personas, y no sólo intelectuales, por construir día a día una realidad mejor en las urbes y en el campo.
Quizás sea uno de los pocos países europeos donde las tradiciones populares enhebran socialmente y no quedan como un mero recuerdo de los ancianos; donde la vida en el agro responde a unos equilibrios entre los usos, el paisaje y la arquitectura rural a causa de una auténtica vigencia de tradiciones atávicas válidas para ellos, aunque no para una mente etnocéntrica. No he visto otro país en Europa donde el paisaje agrario sea verdaderamente hermoso, porque refleja esa relación de los hombres y mujeres con la tierra. Si considera usted lo agrario tercermundista en Rumanía es que verdaderamente ha escrito sobre un país del que no ha aprendido nada. Ni falta que le hace, está usted a salvo, vive en España…!!!

Olga Duarte Piña
Alcalá de Guadaíra