Camarón que se duerme…

se lo lleva la corriente. Ya lo sé. Y es que uno, aunque no lo merezca, tiene también lectores implacables. Amigos, realmente, que se preocupan cuando uno deja de escribir con la periodicidad que solía en el blog. No os preocupéis, Gustavo, Truman: ya volveré a escribir con más frecuencia. O no. No lo sé. Realmente, tenéis toda la razón cuando decís que desde que volví de Tailandia no soy el mismo. Es verdad. Me dejó jodido, pero no el viaje, sino la vuelta. Me gustaría encontrar la forma de instalarme allá. Y quizá por eso, porque fantaseo más, escribo menos. Aunque no debiera ser así, ya lo sé. Igual funciona lo del chiringuito en la costa gaditana. Ya veremos.

2 Comments

  1. Martin: amigo mio. Cuanto te envidio! Soñando, imaginando, fantaseando…

    Se te ocurre alguna forma mejor de vivir?

    Total. La literatura realmente se inventó para suplir eso. Si lo tienes no la necesitas.

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  2. ¡Joder, Antonio! Ahora que se empezaba a animar…;))
    Venga M4rt1n, por lo menos cuéntanos cómo fue la última peli que viste…
    sin destrozarla, claro…
    Spoiler creo que lo llaman los que controlan de esto…
    En fin…

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