A oídos sordos, secretos a voces

Estoy tan desconectado, tan centrado en mi viaje a Tailandia (me voy mañana, mañana, mañana…), que no me he enterado de nada de lo que sucedía a mi alrededor. Menos mal que tengo de compañero de trabajo a un blogger agudo e hilarante, el inigualable Truman, gracias al que me he enterado de lo que para todo el mundo (menos para mi) era un secreto a voces: cinco compañeros de trabajo, cinco, se van de golpe.
La verdad es que ha sido siempre un goteo incesante (se ve que, por desgracia, la única manera de obtener un aumento de sueldo en este sector es cambiar de empresa), pero lo cierto es que la cosa está cogiendo una “velocidad de fuga” acojonante. En fin. Yo también me voy. Pero de vacaciones 😉

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