Los manuscritos de Tombuctú

Tombuctu Leo en AfrolNews una noticia que me apena y me alegra a partes iguales. Me alegra porque se da cuenta de los trabajos que algunos países (Sudáfrica, Estados Unidos, Túnez…) están realizando para recuperar los más de 700.000 manuscritos medievales de la ciudad de Tombuctú (actualmente, en Malí). Me dio pena porque entre esos manuscritos se encuentra gran parte de la historia de España (de los ocho siglos de España musulmana) y, sin embargo, nada estamos haciendo en este país para conservarlos (ni qué decir para estudiarlos…).
Esta ciudad, encrucijada caravanera en la que pivotaba todo el comercio transahariano, fue conquistada en el siglo XVI por moriscos (musulmanes expulsados de España) a las órdenes de un almeriense llamado Yuder Pachá. Sus habitantes de hoy son en gran parte sus descendientes, y los manuscritos son en buena medida nuestra memoria histórica, una memoria casi olvidada. Que yo sepa, el libro “Los Otros Españoles. Los manuscritos de Tombuctú: Andalusíes en el Níger” de Ismael Diadié y Manuel Pimentel, es uno de los pocos testimonios de la apasionante historia de estos miles de manuscritos antiguos en árabe, hebreo y castellano aljamiado.
Es de agradecer que especialistas en conservación de manuscritos de Sudáfrica y Túnez estén formando a los malíes en estas técnicas, y también que estos países estén construyendo en la ciudad nuevos edificios destinados a albergar los manuscritos. Consuela saber que en Estados Unidos la American Timbuktu Educational Foundation esté realizando trabajos de conservación. Pero lo que es incomprensible es que España no participe de ninguna manera en la recuperación de su propia memoria histórica.

Por cierto, no quiero dejar de señalar el fantástico papel divulgativo que está jugando AfrolNews, una joya para el mundo hispanohablante, la única agencia de noticias exclusivamente africana, una de las pocas ventanas al continente vecino del que habitualmente sólo recibimos noticias de guerras, epidemias y cayucos. Si no existiera AfrolNews, habría que inventarlo.

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