Lorca eran todos

Lorca eran todos El jueves, como casi siempre con la hora raspada, llegué corriendo, con la lengua fuera, al Auditorio de CCOO de Madrid. Ya me habían avisado de que a las 22:05 cerraban las puertas, así que aceleré el paso todo lo que pude. Una vez llegando, me paró la policía. Me pedían la entrada, mientras a mis espaldas un grupito de personas gritaba “España, España, España…”. Fue muy emocionante, era como ser Pau Gasol por unos segundos. Creo que no entraron a ver la obra, pero seguro que les hubiera encantado. Seguro, seguro que se hubieran arrancado la piel de las palmas de las manos aplaudiendo estas palabras recitadas por Alejandra Jiménez, que interpretaba a Lorca:
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.

Pero vayamos por partes. Los policías, muy educados, me dejaron pasar un primer cordón de seguridad, luego otro más. En la entrada del edificio, gente de seguridad de CC.OO. volvió a interceptarme, y finalmente llegué a la puerta de la sala. Las butacas no estaban numeradas y aparentemente no cabía ni un alfiler, aunque, con suerte, me pude acomodar en una localidad bastante cejada.
Pepe Rubianes no hizo la introducción de unos diez minutos que en otros lugares solía hacer. De hecho, según me enteré más tarde, ni siquiera había venido a Madrid (bonita forma de dar la cara).

La obra

El comienzo de la obra confieso que me dio miedo, mucho miedo: escenario sobrio (todo negro), música de sevillanas de fondo, diez sillas dispuestas como en un tablao flamenco… es la misma estética repetida hasta la saciedad en todos los festivales de verano que vi durante mi adolescencia, allá en Andalucía. A algunos les gustará, a mi confieso que me aburre, me cansa, incluso me echa para atrás. Así que, de entrada, con reparos.
Pero la verdad que luego todo va a mejor. Más que obra dramática, “Lorca eran todos” es una especie de documental interpretado, en el que se suceden textos y testimonios de Ian Gibson, la hermana de Lorca, Luis Rosales y sus hermanos (curiosamente, una destacada familia de falangistas que se puso en peligro para intentar salvar a Lorca) y de otros personajes que jugaron algún papel en los últimos días de la vida del poeta. La bailaora Laura Galán representa a la muerte, y con su zapateo va haciendo de transición, de “cortinilla”, entre uno y otro episodio.
Los actores están francamente bien tanto en los distintos personajes que van encarnando como en la función de coro, de acompañamiento y coda de la acción (que no es acción, sino testimonio o interpelación al auditorio).
La verdad es que me gustó, y que aplaudí con ganas al final. Pero no es menos cierto que nunca se me hubiera ocurrido acudir a esta obra si no llega a ser por la desagraciada suerte de acontecimiento que llevaron a desprogramarla del Teatro Español. Nunca, si no se hubiera amenazado y presionado hasta lo intolerable para conseguir que se retirase de la cartelera.

Principios

Es una cuestión de principios. Como dice Gustavo, el acoso, la censura e incluso la violencia se ejerce ahora contra los bufones, contra los payasos y los provocadores, pero, como en el poema erróneamente atribuido a Brecht, si nos quedamos sentados luego vendrán a por nosotros.
No es esta la primera vez. En poco tiempo, se ha censurado una obra de Íñigo Ramírez de Haro, se ha colocado una bomba en el espectáculo La Revelación, de Leo Bassi, y ahora se “desprograma” por amenazas la obra de Rubianes.

La verdad es que me hubiera gustado que en el Auditorio de CC.OO. hubiesen estado no sólo Rubianes, sino representantes del Partido Popular (que ingenuo, ¿verdad?), del PSOE (sólo representado por un concejal), y del mundo artístico (yo sólo vi a Candela Peña). Pero parece que nadie ha querido salpicarse en este asunto, nadie ha querido situarse en el centro de la diana. Por esta vez.

Beers&Blogs, los tangas y el guardaespaldas

beers&blogsAndaba yo algo cabizbajo por haberme olvidado del Beers&Blues, pero me dije: no por eso voy a dejar de ir al Beers&Blogs, total, en los dos hay beers y, con un poco de esfuerzo, me puedo beber en un día lo que correspondía a los dos, ¿no?
En fin, que era miércoles 17 y me dirigí al Brasileirinho, por primera vez a un Beers&Blogs. Nada más llegar vi un montón de gente en la terraza, pero pasé, indiferente, por entre ellos. No sabía si eran o no eran (no reconocí a nadie), pero en cualquier caso, qué leches, que me reconozcan ellos a mí, ¿no? Pues ni caso. Ni me miraron.
Hice lo que pude por mantener la dignidad, y seguí con paso firme hasta el interior del bar. Con bastante aplomo, pedí una jarra de cerveza. Primer fallo.

– ¿Vienes con los de los blocks? -me preguntó la que parecía ser la dueña, o al menos la encargada-.

– Si, bueno, eso creo, aunque no les conozco, ¿por? -le contesté, jurándome mentalmente contar luego la anécdota de los “blocks”-.

– Pues que jarras no quedan. Han acabado con las que teníamos. Si quieres un litro…

No, no, por Dios. No es que no me pueda beber un litro -incluso mucho más-, pero no a la vez, que se calienta. En fin, salí del bar con un insignificante doble de cerveza en mis manos que, ya de entrada, me situaba en inferioridad de condiciones. Pero nada me iba a echar atrás. Volví decidido al grupo, dispuesto a integrarme, pero, sin mirarme ni nada, me abrieron un pasillo para pasar. Hay que joderse. Casi me voy a la calle Princesa con el doble en la mano.

Haciendo amigos

Pero no, estaba decidido a quedarme a cualquier precio. Así que, justo antes de quedar fuera de la órbita del grupo, giré 45 grados y dije:

– Vaya si bebéis… habéis acabado con la jarras.

Nada, ni una sonrisa. Casi se me parte el vaso en la mano de la tensión.

– Esto, bueeeno, yo… yo soy Martín. De m4rt1n.com, pero en vez de vocales lleva números -es que hablando, no se ve-.

Me miraron con cara de “a este ya no nos lo quitamos de encima”, y se presentaron uno a uno. Mentiría si digo que les recuerdo a todos, pero ya estaba allí. Ahora habría que conversar, ¿no?
Lo primero que me dicen:

– Ah, sí, m4rt1n, me suena. Es que estuvimos discutiendo en [no recuerdo que ranking de blogs] si lo cambiábamos o no por martin.com; la verdad, con todos los respetos, es que con ese nombre nos imaginábamos que eras un adolescente con la cara picada por el acné, y no…
– No qué… ¿un viejo?¿un carcamal? -esto no lo dije, pero lo pensé…-

Poco a poco mi tensión se fue difuminando. Al principio había mucha gente, pero es que paulatinamente la cosa se fue incrementando hasta llegar a los 500 ó 600 millones de bloggers. Una barbaridad. Obviamente, yo conocí sólo a una ínfima parte. A Lucas, Juan Luis, Roger, Carmen Sánchez, José Antonio, Óscar, y un montón de gente más de las que no recuerdo su blog (o no me dieron tarjeta: es que hay que ir preparado por la vida, que si no…).
Luego llegaron Antonio Fumero, Octavio Rojas y Fernando Polo, entre otros. Por cierto, casi me parto cuando alguien -omitiré piadosamente quién- le dijo a Fernando: tú eres el de “habladurías”, ¿no?.

El guardaespaldas

Pero lo mejor estaba aún por llegar. Yo, escarmentado por mis comienzos, tomé posiciones estratégicamente en el camino del camarero, y me aseguré un buen suministro cervecil durante toda la noche. Desde mi privilegiada posición tenía una vista panorámica del grupo que me permitía, a la vez que participar, percatarme de detalles que para los demás pasaban inadvertidos. Así fue como vi la expectación que se creó cuando se reconoció entre los asistentes a Ferrán, el hombre de moda, para bien y para mal, en la blogocosa. A mí me pareció un tío simpático, no sé, y está bien eso de desplazarse expresamente desde Valencia a Madrid para asistir al Beers&Blogs (según me contó, aprovechando que su mujer, que es enfermera, tenía un turno de 24 horas).
Pero, de entre todo lo que vi y oí, lo que más me llamó la atención fue el guardaespaldas. Aún no sé quién de entre todos nosotros llevaba guardaespaldas, pero el tío estaba allí, yo lo vi y se lo hice ver a los demás. Lo que me hizo sospechar es que no bebía nada. Ni cerveza ni nada. El tío allí de pie, plantado con sus 188 cm (a ojo de buen cubero), su cara de mala leche y su traje barato y mal ajustado (es como si se lo hubiera prestado su hermano mayor boxeador). Hablaba cada dos por tres por el telefonino, miraba para acá y para allá, siempre acechando al peligro. Una vez casi lo encuentra, cuando se encaró con una decena de chavales que cometieron el error de jugar a la pelota cerca suya.

Yo miraba y miraba, pero no se me ocurría con quién podía venir el tipo. Sospeché de Ferrán, por eso de la fama sobrevenida y porque viene de Valencia, que a lo mejor allí se estila más que aquí. O de Ildefonso, que es un tío serio. En esas estaba cuando conocí a Noelia, la altísima bloguera que no dice cuál es su blog (aunque yo ya lo sé: si lo queréis conocer, chicos, todo tiene un precio $$$), ella dice que porque no es bueno, yo pienso que por mantener un halo de misterio: hay que diferenciarse. Noelia dijo “es mi guardaespaldas; lo llevo porque viste mucho”. La verdad es que razón no le falta, pero nunca la creí. Es que uno ya tiene experiencia en estas cosas (no me preguntéis qué quiero decir con esta frase, porque ni yo lo sé).

Tocata y fuga

El tiempo volaba metido en conversación cuando de repente aparece un tipo (Javier Jimeno, muy simpático) repartiendo tangas. Es para promocionar lo suyo, está claro, y hace bien. Yo me pillé uno. O dos. La verdad es que la noche ya no daba mucho más de sí, a lo tonto a lo tonto me había trincado 20 ó 30 jarras, había hablado con un montón de gente que no consigo relacionar con ningún blog, y la cosa comenzaba a declinar. Antes tuve el honor de conversar con Tíscar, tan encantadora como siempre (no sé por qué digo esto, porque aunque ya había coincidido con ella, nunca habíamos hablado: pero si la conocéis, lo entenderéis). Y ya sí, comprobé que la cerveza se había acabado y, tras un intercambio de palabras con unos y con otros (había también gente de Barcelona, no recuerdo los nombres), decidí que había llegado el momento de partir. Fue un buen rato. Agradable. Divertido. Volveré.

Beers&Blues, rediseño de Somos Azules y… mi pésima memoria

somos azules
Juro, prometo o lo que haga falta que me había apuntado en la Moleskine el Beers&Blues, peeero… como no tengo una Moleskine para apuntar dónde diablos he dejado mi Moleskine, pues… se me pasó. Lo sé, lo sé, sé que no tengo perdón de Dios, pero es que estaba convencido de que era el miércoles 27. Me equivoqué.
Y menos mal que me dio por mirar la web antes de ir, porque si no, también me hubiera perdido el Beers&Blogs (luego lo cuento).
En fin. De verdad que me da pena, porque tenía un montón de cosas de qué hablar con la gente de Somos Azules, entre ellas el rediseño de la web, que me ha gustado bastante: peasso de PlanetPlanet (¿ha sido cosa de Maria?), ya os preguntaré cómo lo habéis instalado, porque mis Planets con Gregarius funcionan pero no me acaban de convencer.
Pero no es sólo eso. En mi cabeza bullen indómitas una legión de ideas (y no he tomado ningún psicotrópico, no), y tenía ganas de exponerlas y compartirlas con los blue people. Otra vez será. Tendré que apuntarlo en la Moleskine, atarme un nudo en el dedo anular de la mano izquierda, programar la alarma del móvil y decírselo a mi vecina. Ella seguro que se acuerda.

Postdata: Panda de desalmados, no habéis puesto una foto mía en mi perfil, parezco el “posteador anónimo”. Podéis poner mi gravatar, por ejemplo, ¿no?

Post-Postdata: Igual es que yo no lo he visto, que ando muy despistado últimamente (¿se nota?), pero no he leído ninguna crónica detallada del Beer&Blues. ¿Qué pasa, que lo queréis todo para vosotros? ¿Ein?

Wiki de apoyo a la Wikipedia

Wikipedia Hace unos días, Ender Muab’Dib dejaba aquí un comentario en el que sugería la creación de un Wiki en el que se pudiesen listar los blogs que se hayan sumado a la iniciativa de Apoyo a la Wikipedia.
Me pareció muy buena idea, y me comprometí a poner en marcha el wiki en cuanto tuviese un rato.
Pues ya he sacado ese poco de tiempo, por lo que el wiki se puede visitar en esta URL: http://apoyowikipedia.m4rt1n.com/. Todo el que haya decidido liberar los contenidos de su blog y, por tanto, haya dado permiso para su posible uso en la Wikipedia, puede añadir su blog al Listado de blogs que apoyan a la Wikipedia.
Muchas gracias por la idea, Ender.

Ultimicias

genniocalleHace una semana, Eva Díaz me envió un e-mail (supongo que como a todos los usuarios registrados de Gennio) en el que , amablemente, me adelantaba unas horas “en exclusiva” el lanzamiento de genniocalle.com. No escribí nada sobre el tema ese día, porque la verdad es que no tuve tiempo de revisar el portal, y porque, quizá, lo mío no son las primicias, sino las “ultimicias”: no tengo prisas por ser el primero, prefiero tomarme mi tiempo, revisar las cosas con calma y darme tiempo para formarme una opinión. Si es que se puede, claro.
Así que lo que hoy traigo aquí es una “ultimicia”, porque todo el que haya querido hablar de genniocalle.com lo habrá hecho ya. A estas alturas, sabréis que se trata de un nuevo portal especializado en información sobre Internet y nuevas tecnologías, y que además permite la participación de todo el mundo de dos formas: permitiendo valorar las noticias y, además, dejando que los propios usuarios puedan convertirse en editores y enviar noticias.
También (aunque esto no lo he probado) existe la posibilidad de iniciar una conversación con el editor de una noticia, siempre que esté conectado, claro.

Cuenta como colaboradores con Javier Martín (Loogic.com; Miguel Corsi (Masternewmedia.org); Eva Díaz (subdirectora de Gennio Calle); Linda Lomas , Dj. Jhons y Miguel Díaz.

RecorteX

Una idea sencilla, pero genial. Cualquiera que trabaje como -o haya trabajado cerca de un- programador, sabrá cuán útiles son esos “recortes” o trozos de código que te dan una funcionalidad determinada para el software en el que estás trabajando. Parte del tiempo de todo trabajo de programación consiste en la búsqueda de esos “recortes”, para no tener que desarrollar desde cero.
Consciente de esto, Juanjo Navarro ha puesto en marcha Recortex, un sitio web donde los programadores pueden crear su colección de recortes de código y compartirla con otros usuarios.
Ya cuenta con más de 80 usuarios registrados y más de 100 “recortes” catalogados. Si sigue a este ritmo, pronto se convertirá en una herramienta de verdad útil para los programadores. Chapó.

Peligrosas ficciones

Tomo el título prestado de la “Presentación y Declaración de Principios” de Desiertos Lejanos, un blog colaborativo que desde mi punto de vista perfectamente podría ser declarado Bien de Servicio Público. Para quien no lo sepa (fuera de España, porque aquí es imposible mantenerse al margen), desde los atentados del 11-M de 2004 en Madrid, se está produciendo una intoxicación sistemática de la opinión pública, dándose pábulo a diversas teorías de índole conspirativa desde un puñado de medios de comunicación de cierta importancia en el país, pertenecientes a la Iglesia Católica y/o próximos al principal partido de la oposición, el Partido Popular.
Como dicen en Desiertos Lejanos, siempre ha habido teorías conspirativas. En el terreno de la política o en cualquier otro. La novedad radica en el amplio eco mediático que está encontrando aquí, así como en la complicidad de la principal fuerza de la oposición. Algo así (vuelvo a citar al blog colectivo) como si en EEUU el The Washington Post divulgara las teorías conspirativas sobre el 11-S con la comprensión y apoyo de amplios sectores del Partido Demócrata.
Por ello tiene tanta importancia una iniciativa como ésta, desmarcada de todo sesgo partidista y que como único fin tiene desmontar la tergiversación interesada de los hechos, provenga ésta de donde provenga (también se dedica a desmontar, pieza a pieza, la teoría conspirativa, minoritaria, que en determinados círculos de extrema izquierda sostienen que tras los atentados está la CIA).
Bajo la máxima de “Las afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias”, viene a cumplir un papel similar al de Magonia frente a los magufos, es decir: poner un poco de rigor, seriedad y claridad donde otros intentan confundir, sembrar dudas y tergiversar los hechos hasta hacerlos coincidir con sus delirios.
Además de este blog de obligada visita, también son muy útiles las herramientas de análisis lógico, válidas para desmontar absolutamente cualquier tipo de argumento conspirativo, pseudocientífico o creacionista, que nos facilita la Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico;
muy instructiva resulta la discusión seguida en la Wikipedia sobre las Teorías de la Conspiración del 11-M
y muy práctico resulta el Wiki de Escolar.net sobre Las mentiras de los agujeros negros del 11-M.
Puesto que existe antídoto, no hay excusa para dejarse intoxicar.

Históricamente estúpido

Nicolás Sarkozy, el líder de la derecha francesa y presidenciable para las elecciones del próximo año, dijo hace unos días ante la patronal gala: “Francia aún no ha superado una opción históricamente estúpida que quiere hacer creer que trabajando menos se puede ganar más” (traduzco al vuelo).
Una pena (para él) que no tenga nada que ver con la realidad. Como recuerda Emmanuel en su blog, lo que ha sucedido históricamente es justo lo contrario.
Horas trabajadas

Sólo hay que comparar los gráficos. El de las horas/año trabajadas (arriba) frente a la evolución del salario medio en el tiempo (abajo). Así que será históricamente estúpido, pero es verdad: se puede trabajar menos y ganar más.

Salario medio