La mala educación

No, no me refiero a la película de Almodóvar. Estoy hablando de la mala educación que demuestran algunas personas (bastantes más de las que yo pudiera haber imaginado) cuando se dirigen a uno a través del formulario del blog para… pedir un favor.
Como pedir es gratis, te disparan con cualquier cosa. Los más pesados son los que te piden que enlaces su página que nada tiene que ver con la tuya, que está plagada de anuncios de webs eróticas y que de tanto banner y popups como tienen más se parecen a una barraca de feria donde se rifa, a un volumen no apto para tímpanos melindrosos, una muñeca “chochona”.

Pero los hay que directamente te piden que les resuelvas su trabajo. Un ejemplo real:


Hola Martín, sabes algo de la comparativa de gestores de contendios web ?

Yo solo he trabajado con vignette, y teamsite……podría ayudarme ???

Gracias de antemano por escucharme:
R.

Lo peor de todo es que te tomas tiempo en contestar, en decir en lo que puedes y en lo que no puedes ayudar, en pedir algo más de detalle sobre lo que te solicitan y en mostrar tu disposición en colaborar en lo que en tu mano esté. ¿Resultado? Ni las gracias te dan: como no les enviaste el documento con “la madre de todas las comparativas”, que en el fondo es lo que esperaban, hacen mutis por el foro y si te vi no me acuerdo.
Otro ejemplo real:


Buenas tardes:

Estoy comenzando la implantación de un sistema de documentación en la
empresa para la que trabajo. En estos momentos estoy poniendome en
contacto con las diferentes empresas de software documental para decidir el
programa gestor de documentos a utilizar y en un futuro intentaremos poner
en marcha una intranet corporativa. Si me pudieras facilitar información
al respecto te lo agradezco.
C.

Otro tanto de lo mismo: le contestas que no eres especialista en Gestores Documentales, sino en Gestores de Contenidos y herramientas de Portal, pero le dices hasta dónde sabes y en lo que puedes colaborar. ¿El resultado? El mismo: como no le pasaste el PPT o la hoja Excel que estaban esperando, adiós blancaflor. De nada.

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