Como dos gotas de agua

Sánchez Gómez hermanaba en sus periódicos el individualismo y el colectivismo. Cada uno de sus órganos gozaba de su autonomía e independencia en absoluto, y, sin embargo, cada uno de ellos se parecía al otro como dos gotas de agua. El cojo realizaba en sus publicaciones la unidad y la variedad.

El Radical, por ejemplo, furibundo republicano, dedicaba la primera columna a faltar al Gobierno y a los curas; pero sus noticias eran las mismas que las de El Mundo, diario conservador impenitente, que empleaba la primera columna en defender la Iglesia, esa arca santa de nuestras tradiciones; la Monarquía, esa gloriosa institución, símbolo de nuestra patria; el Ejército, baluarte firmísimo de nuestra nacionalidad; la Constitución, ese compendio de nuestras libertades públicas…

Mala hierba (de la trilogía “La lucha por la vida”)
PÍO BAROJA

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