Hemos vuelto

La verdad es que había abandonado martinalia.com porque se había convertido en algo pesado, agotador y nada divertido. Demasiado parecido a un matrimonio, vaya. Y como uno ya no está en edad de andar perdiendo el tiempo, me dije: “anda, Martín, déjate de pavadas y dedícate a lo que te gusta de verdad”. O sea, a la cerveza. Me he estado dedicando con ahinco a la cerveza todo este tiempo. Tanto, tanto, que mi cintura y mi bolsillo se han visto afectados. Ya me sabe hasta amarga. Así que me he dicho: “Martín… por qué no retomas eso del blog?” Y aquí estamos de nuevo.

No sé si en este caso será de aplicación eso de que segundas partes nunca son buenas, pero en cualquier caso me da igual. Y es que no se trata en realidad de volver-volver, porque en esta nueva reencarnación hemos cambiado desde la piel hasta los huesos. Nuestro esqueleto ya no es SPIP, sino su primo Dotclear, que es mucho más ligero y como blogueril.
También nos hemos quitado el corsé “Gestión de Contenidos”, porque ya no nos pone el punto de vista especializado y profesional, y lo que de verdad nos apetece es contar todo aquello que se nos cruce por el magín. Así que aquí estamos de nuevo otra vez. Bien hallados.

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