Criptografía cuántica

id-quantique
Hace algún tiempo hablábamos aquí de las posibles consecuencias que para la gestión de contenidos podría tener la evolución futura de la tecnología cuántica.
Lo fiábamos a largo plazo, y destacábamos que las primeras aplicaciones prácticas vendrían en el campo de la criptografía. Lo que yo estaba lejos de imaginar es que ese escenario, que yo imaginaba muy en el futuro, está desarrollándose ya ante nuestros ojos.
Fue nada menos que en 2002 cuando una empresa suiza, id Quantique, y la Universidad de Ginebra lanzaron el primer prototipo real de máquina criptográfica cuántica.

Según leo ahora en La Vanguardia (requiere registro gratuito), además de la empresa suiza Id Quantique, también Magio Technologies, de Nueva York, lleva dos años comercializando sistemas de criptografía cuántica. IBM, Fujitsu, Toshiba y NEC desarrollan productos que aún no han llegado al mercado.
Aprovechando los principios de la física cuántica, que dicen que no se puede observar una partícula sin modificarla, la empresa suiza la empresa estadounidense han empezado a comercializar ya un sistema de transmisión de datos invulnerable aunque, según he entendido, no porque las comunicaciones con cifrado cuántico no se puedan interceptar, sino porque toda intromisión en las mismas es inmediatamente detectada.
Según leo en el artículo, la clave del asunto está en aprovechar un principio de la física cuántica llamado entrelazamiento, algo así como que hay partículas emparejadas entre sí, y que si una de las dos partículas cambia, de manera instantánea cambia la otra. Los físicos no saben muy bien cómo ocurre, pero múltiples experimentos han confirmado que ocurre.
Una investigación del del Institut de Ciències Fotòniques (ICFO) de Barcelona ha demostrado que, siempre que se puedan enviar fotones entrelazados, se puede verificar si un canal es seguro.
Y, pese a que la tecnología cuántica ha dejado de estar exclusivamente en publicaciones académicas para dar el salto al mercado, parece que estamos sólo ante el principio de una revolución que puede trastocar por completo no sólo el campo de la criptografía (¿consentirán los gobiernos que la población utilice sistemas de encriptado absolutamente inviolables?) sino, en general, en todo el ámbito de la computación.

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