El zorro incandescente asoma las orejas

FirefoxA lo largo de este mes, la noticia de que Microsoft Internet Explorer ha perdido cuota de mercado frente a otros navegadores como Ópera y, especialmente, Mozilla Firefox, ha levantado una oleada de expectación.
Realmente no habría que sorprenderse tanto. Habida cuenta de que la cuota de mercado del navegador de Microsoft está en torno al 95 por ciento, no podría hacer otra cosa que bajar. Y mucho menos cuando prácticamente cada día se descubre una nueva vulnerabilidad que permite la ejecución de código malicioso en los ordenadores de los usuarios.

Desde que Internet Explorer barrió a Netscape del mercado, los inconformistas hemos vivido un poco como Ásterix y Obelix en el poblado Galo: recluidos en un diminuto rincón del Ciberimperio controlado por Microsoft. Pero precisamente la gran extensión del “imperio” (algunos disidentes también sostienen que su código es chapucero, pero esto a la postre daría igual) la que le hace vulnerable.
Al estar presente en casi la totalidad de los ordenadores personales del mundo, y al estar tan indisociablemente unido al sistema operativo Windows como lo están los brazos a una persona, abría (y abre) las puertas a innumerables vulnerabilidades. Quien consiga burlar a Internet Explorer lo hará también con el sistema operativo y, por tanto, se hará con el control de la máquina. Aterrador. Pero cierto, y es una experiencia cotidiana que padecen miles de usuarios que se ven afectados por virus, gusanos, troyanos y demás hordas bárbaras.
Los especialistas en seguridad recomiendan a los usuarios la utilización de navegadores alternativos. El que sea, menos Internet Explorer. Yo a mis amigos les recomiendo Ópera o Mozilla (casi todos me pronuncian “Godzila”, por qué será…) Cualquiera de ellos es una opción más segura que el navegador de Microsoft.
Si se tomó la sensata opción de no utilizar Windows, hay más alternativas. Pero eso ya quizá sea demasiado pedir, por el momento, al usuario residencial. Eso sí, muchas empresas, hartas de agujeros de seguridad, están migrando a Linux; muchas administraciones, como recientemente el Ayuntamiento de Barcelona, también. Al final, todo se andará.

“Tn kuidao, SMS vigilados”

SMS censuradoEl titular de este artículo es la traducción, chapucera por otra parte, del original en inglés (y en jerga SMS, para complicar las cosas): “Bware, SMS unda ctrl”. Así es como advierte Reporteros sin Fronteras de que el gobierno chino se ha equipado con un nuevo sistema de vigilancia de los SMS que puede buscarle algún problema a algún que otro adolescente (o no tanto) despistado.
Ya sabíamos que el gobierno Chino no era demasiado amigo de las posibilidades explosivas de la interred, y que mantiene una férrea vigilancia sobre la conducta de los internautas chinos. Pero el afán de control no tiene límites, y ahora le ha llegado también el turno a los usuarios de telefonía móvil.

La empresa china Venus Info Tech Ltd. anunció, el 11 de junio de 2004, que había recibido autorización del Ministerio de la Seguridad Pública para comercializar su sistema de vigilancia en tiempo real de los SMS (mensajes escritos enviados a través de un teléfono móvil). Esta nueva tecnología permitirá a las autoridades filtrar los mensajes en función de palabras-clave, y localizar a los emisores de textos “reaccionarios”.
Reporteros sin Fronteras condena este nuevo sistema de vigilancia. “Las autoridades chinas se apoyan cada vez más en las nuevas tecnologías para controlar la circulación de la información. En los últimos meses hemos constatado una auténtica regresión de la libertad de expresión, especialmente en Internet. La comunidad internacional debe denunciar este endurecimiento del régimen chino”, ha declarado la organización.
Según el comunicado de Venus Info Tech Ltd. su sistema de vigilancia tendría, entre otras cosas, el objetivo de localizar los “falsos rumores políticos” y las “manifestaciones reaccionarias”. Funciona con ayuda de algoritmos de filtrado, creados por la Academia de Ciencias de China, basados en palabras-clave y combinaciones de palabras-clave. Automáticamente genera alertas destinadas a la policía y almacena informaciones completas de los textos sospechosos -fecha de envío, emisor del mensaje, etc.- durante 60 días. Igualmente podría utilizarse para vigilar otros tipos de comunicaciones electrónicas, entre ellas los e-mails. El sitio Internetpolicy.net, especializado en las cuestiones de libertad de expresión en Internet, ha alertado sobre este nuevo sistema : “Si este producto funciona tal y como afirma Venus Info Tech Ltd., y si su precio es tan barato como el de los demás programas chinos, hay que prever su exportación a otros países”.

Siempre según el comunicado de prensa, China dispone ya de 2.800 centros de vigilancia de SMS. Unos departamentos especializados que, entre otros casos, se vieron muy solicitados durante la crisis del SRAS en mayo de 2003, para controlar los mensajes enviados en relación con la epidemia. En aquel momento detuvieron a una docena de personas por propagar “falsos rumores”, a través de sus teléfonos móviles.
El 2 de junio de 2004, el vice-Ministro de Seguridad Pública, Zhang Xinfeng, anunció la puesta en marcha de una campaña de lucha contra la utilización criminal de los SMS. En efecto, algunos estafadores se habrían servido de textos para enviar falsas ofertas promocionales, y a cambio conseguir los datos bancarios de sus víctimas. El ministro insistió entonces en la necesidad de utilizar “tecnologías especializadas” para impedir ese tipo de criminalidad.
El desarrollo de la telefonía móvil ha sido muy rápido en China, en los últimos años. En algunas ciudades -como Cantón o Pekín-, el índice de equipamiento en telefonía móvil alcanza el 60%, una cifra cercana a los estándares occidentales.

Tintachina publica los datos de la I Encuesta a webloggers y lectores de blogs

tintachina.comLos organizadores de la I Encuesta a webloggers y lectores de blogs (Tintachina, blogpocket.com y bitácoras.net) tenían la intención de crear un minisite para publicar organizadamente los resultados de la encuesta, pero al no estar aún listo este minisite han publicado de momento los resultados en Tintachina.

Esta primera encuesta sobre la blogosfera hispanohablante se inició el lunes 31 de mayo de 2004 en tintachina.com, blogpocket.com y bitácoras.net. Se recopilaron respuestas hasta el día 19 de junio de 2004 y los resultados, aunque no son en absoluto sorprendentes, sí son bastante curiosos.

Respondieron un total de 1125 webloggers y 537 lectores de bitácoras, de los que se han considerado respuestas válidas 1122 de webloggers y 528 de lectores (aquí se pueden ver los criterios). Aunque dije antes que los resultados no eran sorprendentes, la verdad es que llama poderosamente la atención que martinalia.com no salga ni en un rinconcito… (es broma: lo raro sería que alguien nos hubiera citado con el poco tiempo que llevamos).
Los weblogs más “populares” (según se hizo la encuesta, no se puede hablar de más visitados, sino de más recordados) son minid.net (citado 164 veces), barrapunto.com (citado 99 veces) y microsiervos.com (citado 70 veces). El resto está a bastante distancia, y la verdad es que la cosa está muy repartida. Este “ranking de popularidad” es bastante verosímil, aunque para mi vergüenza tengo que decir que yo no cité a ninguno de estos (y la verdad es que de ellos sólo he leido alguna vez a microsiervos.com, que por cierto es una web estupenda y muy recomendable).
De los que yo suelo visitar y por tanto cité sólo aparece listado el paleofreak. Pero que la cosa esté tan repartida es, desde mi punto de vista, muy buena señal.
El resto de los resultados de la encuesta era bastante de prever: los webloggers son fundamentalmente hombres (cerca de un 80 por ciento), jóvenes (veinteañeros en su gran mayoría), leen fundamentalmente contenidos en español o catalán y muy pocos en inglés, francés u otros idiomas. Más del 60 por ciento de los que respondieron la encuesta residían en España; tan sólo argentinos y mexicanos superaron, además, el diez por ciento.
La gran diferencia con los resultados de la encuesta realizada por Henry Copeland, de blogads.com (ver Radiografía de la blogosfera), entre los lectores de bitácoras de todo el mundo, con 17.159 respuestas (aunque el 95 por ciento de ellas provenientes de los EEUU), es precisamente la edad predominante. En el estudio realizado en los EEUU, la mayor parte de los lectores de bitácoras estaban en torno a la treintena y tenían un poder adquisitivo medio-alto. Aquí son (yo no puedo incluirme) bastante más jóvenes, y sobre datos económicos no se preguntó. Total, para qué, si íbamos a mentir como bellacos (¿o no?).
En fin, más vale darle un repaso a los datos en su fuente original. Esperamos que pronto se publique ese anunciado “minisite” donde podamos ver organizadamente todos los datos de la encuesta, y ya veremos (si se repite la experiencia, que esperamos que sí) cómo va evolucionando el panorama con el tiempo.

¿Pero de verdad hay que pagar por los contenidos? (II)

Contenido de pagoHace muy poquito hablábamos de los modelos de negocio basados en el pago por los contenidos en la interred. Decíamos que una “puerta trasera” imposible de controlar eran los propios usuarios, que no custodiaban sus claves de acceso como a las empresas les gustaría. Y eso por no hablar del desmadre existente con las cuentas corporativas.

Ahora, y a indicaciones de Marcus Fernández (al que ya no sé cómo agradecerle su colaboración, voy a tener que darle un sueldo a este paso…) leo un artículo de Vin Crosbie en ClikZExperts.

“Free or Fee in Spain, Revisited” se llama el artículo, y es una revisión del “estado del arte” en España un año después de que el diario El País se pasara con armas y bagajes al modelo de pago por contenidos.
Vin Crosbie analiza la evolución de los modelos de algunos de los principales diarios españoles: el propio El País, El Mundo, ABC y La Vanguardia. Da la cifra de circulación impresa de cada uno de ellos (434.000 ejemplares diarios para El País, 312.000 para El Mundo, 289.000 para ABC y 198.000 para La Vanguardia). Es curioso cómo compara el caso de La Vanguardia (que se edita en Barcelona, y no en Madrid como los otros tres) con la posición en el mercado USA de Los Angeles Times: un periódico regional que, por su difusión e influencia, se considera de ámbito nacional.
Cada uno de estos diarios tiene un modelo de negocio diferente. El País cobra por todos sus contenidos. Según Vin Crosbie, El Mundo y ABC ofrecen sus contenidos gratis, y esto no es exacto. El Mundo cobra por sus contenidos, de hecho fue el primer diario español en hacerlo, pero deja libre acceso en su página web a las últimas noticias. Por el acceso a su hemeroteca y a la edición impresa cobra 75 euros al año. Lo que sí es cierto es que su modelo de negocio, menos estridente que el de El País, permite a la mayor parte de los navegantes acceder a los contenidos que usualmente buscan, que suele ser la actualidad más inmediata. Así, además, se posicionan bien en el mercado online y pueden jugar mejor la baza de la publicidad.
ABC ofrece otro modelo de negocio diferente. Da libre acceso a sus contenidos, como bien reseña Vin Crosbie, pero ofrece a los usuarios que se registren una serie de servicios de valor añadido que pueden ser interesantes (newsletters, acceso a foros, etc). Y por último, La Vanguardia exige a los usuarios que se registren gratuitamente para acceder a sus contenidos. Si no recuerdo mal, sus usuarios reciben dos anuncios publicitarios mensuales a cambio del acceso a los contenidos de La Vanguardia.

El País

Vin Crosbie, muy profesionalmente, ha hablado con los responsables de la edición online de cada uno de estos diarios. Habló con Mario Tascón, de El País, que le dijo que ellos habían pensado perder el 90 por ciento del aproximadamente medio millón de visitas únicas que registraban mensualmente. Y que, sorprendentemente, sólo habían perdido el cuarenta por ciento. Pero claro, esto tiene trampa. Porque no se nos dice cuántas de esas visitas lo son únicamente a las áreas de libre acceso (muy pocas: la propia portada, el editorial, los foros…).
Los ingresos por suscripciones son de 2 millones de euros; así dicho puede parecer una cifra respetable, pero si se divide por los 80 euros que cuesta la suscripción anual, nos salen 25.000 usuarios. Francamente, puede que sean más, porque seguro que hay acuerdos corporativos y de otro tipo, pero incluso así, parece una cifra muy pequeña para un diario que se considera “de referencia” en todo el ámbito hispanohablante.

El Mundo

También habló con Gumersindo Lafuente, director de elmundo.es, quien obviamente le dijo que al pasar El País al modelo de pago por contenidos le había cedido el liderazgo online a su diario. Y esto es así, según la OJD, que confirma su liderazgo con más de 4,4 millones de visitas únicas mensuales. El ganador en presencia y prestigio ingresó el año pasado 304.000 euros por publicidad, lo que sigue pareciendo poco para la influencia que tiene. Esto supone el 70 por ciento de los ingresos de elmundo.es; otro 20 por ciento es por la venta de contenidos y el diez por ciento restante por servicios de valor añadido.

Sobre ABC Vin Crosbie no pudo añadir información, y en el caso de La Vanguardia conversó con Eduard Ramos, responsable de la edición digital del diario barcelonés.
Aquí el modelo de negocio es otro, se trata de tener información fiable sobre los usuarios para así poder utilizarla publicitariamente.

Al final, Vin Crosbie saca la siguiente conclusión: aún no está claro el ganador en el panorama de los diarios online en España. El País ha optado por sacrificar su amplísima base de usuarios por una mucho más pequeña pero que le reporta más ingresos a corto plazo. El Mundo se ha visto beneficiado por esta situación, robándole el liderazgo a El País, y basando sus ingresos en la publicidad, por lo que tiene un crecimiento más pequeño a corto plazo.

¿Quién ganará?

¿Quién será el ganador? Vin Crosbie, prudentemente, se queda aquí. Dice que las espadas están en alto, y él esperará a ver qué ocurre para contarlo. Yo no me atrevo a decir que sea El Mundo el que va a ganar (puede que entren en escena nuevos jugadores), pero sí que digo que El País ya ha perdido. Esto ha sido siempre así: cuando una empresa (o un imperio: léase el interesantísimo Auge y caída de las grandes potencias de Paul Kennedy) ha preferido la fortaleza presente frente a la seguridad o la expansión a medio y largo plazo, ha sucumbido.
Y eso es lo que ha hecho El País: ha adoptado una actitud defensiva frente a un entorno tecnológico que consideraba hostil porque ponía en cuestión los fundamentos mismos de su modelo de negocio. Esto puede que le asegure aún una posición preeminente a corto plazo (de hecho, según las cifras facilitadas, sigue siendo el medio que más ingresa) pero… ¿hasta cuándo podrá seguir manteniendo su imagen de medio líder en el mundo hispanohablante con unos ridículos 25.000, o 50.000 usuarios, frente a cifras de millones de usuarios de otros medios? Alea jacta est.

Fuente: http://www.clickz.com/experts/design/freefee/article.php/3380071

El balón de Beckham, la responsabilidad de los medios y el Rey que está desnudo

El propietario del balónTodo el que me conoce un poco (y si has leído con cierta regularidad martinalia.com se puede decir que me conoces un poco…) sabe que pese a mi formación periodística (o quizá debido a ella) suelo huir de la inmediatez. Las prisas no son buenas consejeras, y mucho menos si de formarse una opinión seria y rigurosa de un asunto se trata.
Esta vez, en cambio, voy a hablar de un asunto reciente (saltó a la prensa hace sólo dos días, el 14 de julio) porque en mi opinión se han rebasado todos los límites del sentido común, y los medios de comunicación “serios” han jugado un lamentable papel del que todavía no he oído disculparse a nadie. Se trata de la puja en eBay por el balón con el que Beckham falló un penalty en la Eurocopa que dejó fuera de la competición a Inglaterra.

El día 14 yo leía en varios medios de comunicación en la interred lo siguiente:

El balón con el que David Beckham falló el penalti en los cuartos de final de la Eurocopa que enfrentaba a Inglaterra y Portugal, y que supuso la eliminación de los ingleses, ha alcanzado ya los diez millones de euros en la subasta de Internet en eBay que comenzó este lunes.

Supongo que, como yo, muchas personas se quedaron perplejas. 10 millones de euros son muchos millones. Son más de 1.600 millones de las antiguas pesetas, es una cantidad que difícilmente se alcanza en una transacción que no sea a gran escala, y desde luego no es una cifra que parezca proporcional a lo que se ofrece, por muy “estrella global metrosexual” que Beckham sea.
Pero cualquier intento de contrastar la noticia sólo la reforzaba: El País (requiere suscripción de pago), El Mundo, La Vanguardia (requiere suscripción gratuita), todos los medios “serios” que consultaba repetían como un eco, sin asomo de duda, la noticia.
A mí me costaba creerlo, pero, como en el cuento del Rey que va desnudo, como nadie decía nada, yo también (tontamente) callaba. Así fue pasando el día. Las televisiones y las radios repetían la noticia sin cesar, reforzándola cada vez más y sin dejar entrar ni un pequeño resquicio de duda.
En éstas estaba cuando, tras insertar un anuncio en eConozco vi un feed (una noticia que se obtiene vía RSS de otro sitio, en este caso una bitácora) que me abrió definitivamente los ojos. Alvy, en microsiervos, decía bien claro lo que los medios consolidados y “serios” no supieron o no tuvieron valor de decir:

Reflexionemos un instante: Tantos millones de euros no se pagan ni en sueños por un objeto de colección de este tipo. Por decir algo: un Picasso se vendió en eBay España por 130.000 euros, y no se ha pagado tanto ni por recuerdos de John Lennon (de hecho, la mayor y mejor colección de recuerdos de Lennon se subastó completa hace poco por 400.000 dólares). De modo que es impensable e irracional creer que alguien va a pagar 20 veces más por un balón de fútbol.

Evohé. Alvy se atrevió a gritar bien alto ¡el Rey está desnudo! Los medios que nos quieren cobrar por citarlos (véase Gedeprensa, o de cómo no se pueden poner puertas al campo), esos mismos medios que suelen denostar la interred como una fuente no fiable de información, nos habían intoxicado masivamente. Como bien dice Alvy, ha sido una nueva reedición de ese clásico periodístico “no dejes que la realidad te estropee una buena noticia…”.

Broma o histeria colectiva

microsiervos daba en el clavo:

En fin: como el asunto huele bastante a cuerno quemado, me atrevo a pronosticar que todo resultará ser una broma, una histeria colectiva o una ingeniosa manera de salir en los periódicos (lo digo por eBay). Aunque la subasta acaba la semana que viene, como el tema se está claramente descontrolando, alguien (eBay) tendrá que salir a decir que las pujas eran falsas. De modo que acabará publicándose algo sobre que las pujas eran inventadas y que el balón se ha vendido realmente por algo así como 10 ó 20.000 euros. Y habrá que felicitar a Pablo Carral y a eBay por su excelente campaña mediática engañabobos. Y darle un tiron de orejas (de nuevo) a los periódicos y medios supuestamente serios que publican informaciones sin contrastar ni un ápice. O a los que hacen como que la contrastan y dejan que se la metan doblada. Esta vez los medios se han superado: ni siquiera han usado el sentido común.

La puja fantasma

Sus dotes de adivino (basadas no más que en el sentido común) acertaron de pleno. Cuando esto escribo (son las 16:35 del 15 de julio, aunque no se publicará hasta el 16 de julio), la subasta está en 23.650 euros. Vaya fiasco. ¿Dónde queda la responsabilidad social de los medios? ¿Dónde la profesionalidad de eBay? ¿Han sido engañados como pardillos o han querido engañarnos a todos con una burda maniobra de marketing? Sea cual sea la respuesta, el papel jugado por todos es, cuando menos, penoso.
Insisto en que no he visto a nadie pedir perdón por la intoxicación, por la burda mentira. Tan sólo han ido reculando, movidos por la fuerza de los hechos. A lo largo de la mañana del día 15 los medios han ido informando de los teletipos de la Agencia EFE (ahora sí que se cita a una agencia, para descargar responsabilidades) que iban dando cuenta del progresivo desplome de la “puja fantasma”. ¿Seguirán algunos medios queriendo que les paguemos por unos contenidos que ni siquiera se toman la molestia de contrastar? [1]

[1] Dentro de poco volveremos a hablar de la discusión sobre el modelo de negocio basado en los contenidos de pago, gracias a una acertada sugerencia de Marcus Fernández

Un estudio dice que los propietarios de páginas web somos personas introvertidas

blogosferaLo que me faltaba. Ahora resulta que, si le hago caso al estudio realizado por unos psicólogos alemanes, he de ser (entre otras muchas cosas), tímido y reservado. Y todo por ser propietario de una página web.
Claro que yo me pregunto que por qué se le presta esta atención a los propietarios de páginas web, y no se hacen estudios similares entre, por ejemplo, los poseedores de macetas de geranios. Igual los resultados hasta nos sorprenden.

Ahí va la noticia: los propietarios de páginas web privadas son más introvertidos que las personas que no tienen un acceso propio a internet, afirmaron este miércoles psicólogos de la Universidad de Chemnitz, Alemania. Tras un estudio realizado sobre 300 dueños de páginas web, concluyeron que estas personas son inseguras en el trato social y no soportan las críticas.
El estudio, titulado ’¿Autorepresentante o personas como tú y yo?’ e inscrito dentro de una amplia investigación sobre los ’Medios de comunicación cotidianos’, reveló además que la presentación en internet es un campo dominado por los hombres en estos momentos. Sólo el 13% de los interrogados eran mujeres.
Más de la mitad de los propietarios de páginas web son empleados o estudiantes. Por el contrario, los desempleados o los jubilados no muestran ningún interés en darse a conocer a través de internet.
Los motivos expuestos por los dueños de sitios en la red para asumir esta tarea son diferentes. La mayoría, según los psicólogos, “quiere mostrarse de forma auténtica, pero no desde su peor lado”, y utilizan la página para mejorar sus conocimientos de informática o para desarrollar su creatividad. Muy pocos son los que utilizan su propia página para encontrar pareja.

El modelo de negocio que no llega

Autopista de la informaciónLeía la semana pasada que el vicepresidente de Sun, Jonathan Schwartz, había afirmado en una entrevista concedida al Wall Street Journal que el equipamento informático pasaría a ser gratuito en un plazo de unos cinco años.
No lo especificaba, pero asumo que esta predicción, que ya se verá hasta qué punto se cumple, se refiere exclusivamente a los equipos informáticos para empresas. No creo que estuviese pensando en el consumidor residencial cuando hacía esas afirmaciones.

La presunción de Schwartz se basa en que los gastos de hardware estarán vinculados a los acuerdos comerciales en el campo del software y los servicios. Con el tiempo, dice, los equipos informáticos se ofrecerán a cambio de una suscripción para finalmente, al cabo de unos años, servirlo de manera gratuita. Está claro que el vicepresidente de Sun tenía en su cabeza el modelo de negocio de las operadoras de telefonía, y equiparaba en este caso el hardware con los terminales telefónicos, que en muchos casos se regalan al usuario para cobrarle sólo por los servicios.
Yo no sé si esto acabará siendo así o no. También cuando surgió la interred se dictó pronto la sentencia de muerte para los proveedores de acceso como tales. El negocio, se dijo, estará en los contenidos. Hay que regalar el acceso a la interred para así obtener una masa crítica de usuarios, y luego cobrar por los servicios.
Y si esto ha acabado siendo cierto en términos generales para los accesos de banda estrecha, desde luego nada más lejos de la realidad en la banda ancha, la que en principio iba a ser reina de los contenidos. Este sigue siendo el modelo de negocio básico incluso de empresas que se anuciaron como campeonas de los contenidos: se sigue cobrando (¡y a qué precios!) por la conexión, mientras los contenidos siguen siendo básicamente los de toda la vida (véase El secreto está en el porno).

Comparativas

Por eso adquieren tanta importancia, por ejemplo, los estudios comparativos que se realizan
de las conexiones a la interred.
Yo no entiendo gran cosa del asunto, pero un lector de martinalia.com que sabe mucho más que yo de ésta y de tantas otras cosas, Marcus Fernández (webmaster de Código Cero), me comentaba lo siguiente (advierto que algunos datos pueden no estar actualizados, pues hace algún tiempo de esto):

“Son la cosa más manipulada que se puede echar uno a la cara. Por ejemplo, normalmente encontramos estudios que dicen que el mejor proveedor de ADSL de España es Telefónica (cuando los usuarios no coinciden en absoluto al decir eso) y luego vemos como justo después de que Telefónica presente ante la CMT una propuesta para aumentar la velocidad del acceso, la OCU saca un informe poniendo a las conexiones de cable por las nubes… midendo sólo la velocidad de descarga (¡que tiene narices!). Se olvidan totalmente de la latencia, la velocidad de respuesta, los servicios asociados y el precio. Así, sale en primera posición el operador de cable R, que es el que da el peor servicio de toda España en lo que a calidad/precio se refiere.
¿Te digo por qué? Pues porque:

  • no da flexibilidad en la contratación (tiene 4 modalidades de combinados: o las coges o las dejas)
  • la conexión habitual de banda ancha (la única de 24 horas contratable por particulares… ¡la única!) es de 300/75 Kbps, o sea, la velocidad de subida más reducida del mercado (mi hermano tiene en casa un ADSL 128/128 por 18 euros al mes durante un año, por lo que para muchas cosas como conferencias de audio y P2P le va mucho mejor que la conexión normal de R).
  • los precios son de risa: el Combo 3 (el que permite acceso a Internet a 300/75) cuesta 45 euros + 2 euros del alquiler del cablemódem + IVA. Y lo peor es que, después de que los usuarios hayan montado una recogida de firma y los pongan a caer de un burro en los foros de Codigocero.com (enmgallego) y Bandaancha.st no se les ocurrió otra solución que permitir una mejora de la conexión a 300/150 pagando 3 euros adicionales (con la disculpa de que te dan una segunda IP dinámica, que casi nadie usa). O sea, que al final una conexión 300/150 Kbps cuesta 50 euros + IVA mientras que en ONO van a tener 1024/512 Kbps (dentro de 15 días) a 39,95 euros al mes.

Comprenderás que mucha gente comience a pensar que los estudios que hacen por ahí ciertos “independientes” no despierten mucha confianza. Y que en la prensa salgan noticias diciendo que “R es el operador que da más velocidad de descarga de España” es todo un chiste, pero que les sirve para engañar a los usuarios que no entienden lo que son eso de “los K”.

En fin, que el panorama no es muy alentador. Ojalá viniera alguien a contarnos que dentro de cinco años el acceso de banda ancha a la interred será universal, de calidad y gratuito; y que el negocio estará, claro, en los contenidos. Aunque sea mentira.

¿Pero de verdad hay que pagar por los contenidos?

Contenido de pagoEl debate sobre si se debe o no cobrar por los contenidos en la interred es ya viejo y casi diría que aburre. Algunas empresas insistieron en que había que abandonar el principio del “gratis total” y se decidieron a cobrar por sus contenidos. Con mayor o menor éxito, pero con todo el derecho del mundo a hacerlo, claro está.
Unas empresas decidieron cobrar dinero por sus contenidos (suscripciones, cuotas, por descargas…) y otra decidieron cobrar tan solo información sobre el usuario. Entre los que cobran por sus contenidos están las versiones en línea de El Mundo y El País (aunque con diferencias fundamentales sobre la forma de hacerlo); entre los que piden al usuario que se registre gratuitamente (y que luego suelen utilizar sus datos con fines publicitarios) está, por ejemplo, La Vanguardia. Y ante esta variedad… ¿cómo han reaccionado los usuarios?

Supongo que también de forma variopinta. Pero, como leo en Pointeronline via internetpolitica.com, ha faltado tiempo para que los usuarios encuentren una forma de saltarse estas barreras que se interponenen entre ellos y el contenido que buscan.
Y es que hasta registrarse en una página para acceder a su contenido puede resultar engorroso. Por eso, utilidades online como Bug me not (no me molestes) facilitan a todo el que lo desee un nombre de usuario y contraseña para un total de 10484 sitios de la interred. Entre ellos está el ejemplo que pusimos de diario español que requiere registro gratuito, La Vanguardia. Pero también (¡oh sorpresa!) para diarios de pago como El País.
No me he molestado en comprobar si funcionan o no (no vaya a ver alguien en ello indicio de delito, o aunque fuere de falta), pero eso es irrelevante. Lo verdaderamente preocupante para estos medios que decidieron de una forma o de otra cobrar por sus contenidos en la interred es que realmente es muy complicado controlar que a sus contenidos acceden sus usuarios y solo sus usuarios. Herramientas como “Bug me not” pueden echar por tierra sus esfuerzos. Pero, aunque se molesten en desactivar diariamente cada una de las combinaciones de usuario y contraseñas que proporcionen herramientas como esta, siempre les quedará una enorme, e imposible de controlar, “puerta trasera”: los propios usuarios.

Puerta trasera

Nadie puede controlar que sean los propios usuarios los que, de forma dolosa o de la manera más inocente, compartan sus claves de acceso. A veces lo hacen sin darse ni cuenta (como cuando utilizan un ordenador compartido en un centro de trabajo, por ejemplo). Otras veces lo hacen de forma intencionada. Hay casos, por ejemplo, en el que la combinación de usuario y clave incluso se puede publicar en la interred. Es el caso del Campus Estado de México del Tecnológico de Monterrey [1], que publica un nombre de usuario y una clave para acceder al diario El País. Ellos lo pusieron ahí para que lo utilizasen sus alumnos, pero es una información que está disponible para todo el mundo y que cualquiera puede encontrar fácilmente utilizando un buscador.
Todo el que lo desee puede acceder a los contenidos de forma gratuita. Esto pasaba también fuera de la interred, donde todo el mundo podía leer el diario de la mañana en cualquier bar o cafetería. O en la biblioteca pública. O, en caso de desesperación, leyendo por encima del hombro de un viajero del mismo vagón de metro (¿será todo esto también delito…?). Pero en Internet esto es aún más frecuente, y el requisito del previo pago o registro sólo disuade al que quiere ser disuadido.


[1] Tampoco lo he comprobado, pero tengo la seguridad de que El País habrá anulado esta combinación de usuario y clave, tan grande debe de haber sido el número de accesos con ellos registrado.

El secreto está en el porno

Botón del pornoEn su última junta general de accionistas, el presidente de Terra Network, Kim Faura, anunció un nuevo y radical cambio en el modelo de negocio de la filial del Grupo Telefónica en la interred. Desde luego, Terra hace tiempo que dejó de jugar a ser el gran “portal generalista” del mundo hispano, y apenas se ha limitado en estos últimos tiempos a intentar achicar agua, porque el barco amenazaba ciertamente con hundirse.
La solución que ahora se propone se basa en transmutar este gigantesco acorazado de la interred hispana en un liviano yate, ligero de estructura pero ágil y veloz para navegar en los mares de los nuevos tiempos. O, para ser más exacto, en cuatro yates o canales: Infantil (Disney), Adultos (pornografía), Fútbol, y generalista.

O sea, que Terra quiere pasar de ser un proveedor de acceso a la interred a un comercializador de contenidos multimedia apoyado en los acceso de banda ancha. La clave, de nuevo, está en los contenidos. Y, en gran medida (y esto sí es novedoso dentro del panorama de los más o menos grandes portales generalistas), en los contenidos para adultos. La pornografía.
Hace ya algún tiempo, un responsable de lo que hoy se conoce como Imagenio me dijo que la rentabilidad en el mundo de los contenidos multimedia, y por supuesto esto era aplicable a Imagenio, pasaba forzosamente por la pornografía. Y no estaba pensando sólo en el mercado residencial. Él veía clara la aplicación, por ejemplo, en los hoteles, donde ya hoy es un gran negocio.
En otro ámbito, el de la televisión de pago, también fue determinante para el éxito inicial la difusión codificada de pornografía (y fútbol). Cualquier otro contenido resultaba absolutamente residual en las decisiones de subscripción.
Por eso hoy, cuando leo a Kim Faura asegurar que el modelo de Terra se centrará en el crecimiento a través de nuevos servicios de valor añadido, me invade una tremenda sensación de dejà vu. Y lo más curioso del tema es que quizá tenga razón. Yo no sé si le saldrá bien la jugada, pero la decisión de replegarse en algunas áreas concretas de alta rentabilidad puede ser acertada.
Terra ha alcanzado, por ejemplo, un acuerdo con Google para que la empresa estadounidense sea el buscador de Terra. Y, en cada campo específico pretende hacer algo similar, es decir, aliarse con el líder del sector para ofrecer sus contenidos.
La pena es que para llegar hasta aquí se haya tenido que realizar tan dolorosa travesía por el desierto, con grave perjuicio sobre todo para aquellos miles de pequeños accionistas que confiaron en su momento en lo que se vendió como el “portal líder en el mundo de habla hispana”. Aquello, todo el mundo lo sabe, fracasó. Fracasó el concepto mismo de portal, puesto que la interred por su propia estructura se niega a ser constreñida por una página de inicio (la que sea) abigarrada, plana y a veces incoherente. Triunfó Google, que se limitó a servir de brújula para los navegantes. Y lo hizo muy bien.
También triunfaron pequeñas empresas o cuasiempresas, páginas muy especializadas, serias y rigurosas en lo suyo, con una estructura muy limitada o casi inexistente. Y esto también pasó en el mundo de los contenidos para adultos.

Marqueze

Como ejemplo, el sitio web español para adultos Marqueze.net, uno de los sitios web en español más visitados, con un tráfico diario de más de 200.000 usuarios. Este pequeño sitio ha captado, según asegura, más de 100.000 usuarios con un nuevo sistema de contactos ’online’, adaptable como servicio a otros portales y lanzado a principios de año.
Ahora un gigante o ex-gigante como Terra ha recapitulado y va a pasar a jugar en este terreno de juego hasta ahora vedado a los grandes. Terra, en definitiva, quiere dar a los usuarios los contenidos que los usuarios quieren pagar: pornografía y (cómo no) fútbol. Habrá que ver qué tal les va.