Gedeprensa, o de cómo no se pueden poner puertas al campo

La amenaza del press clippingEl Tribunal de Defensa de la Competencia español resolvió el 10 de mayo pasado no autorizar un acuerdo suscrito por cinco grandes grupos editoriales para monopolizar la comercialización de los resúmenes de prensa a través de Gedeprensa (Sociedad Gestora de Derechos de Prensa).
Al igual que comenté en su momento sobre las discográficas, estamos de nuevo ante la lucha entre un modelo de negocio tradicional y una tecnología nueva y disruptiva, que multiplica hasta el infinito la capacidad de producción, reproducción y distribución de contenidos. Lucha que, como hemos visto, no tiene el apoyo de los tribunales y -lo que es peor- del sentido común.

Gedeprensa representa a Recoletos (Marca), Prisa (El País), Vocento (ABC), Godó (La Vanguardia) y Unedisa (El Mundo). Es decir, a prácticamente todo el mundo editorial-informativo español. La intención de estos grupos fue impugnada en su momento por la Asociación de Empresas de Seguimiento de la Información, Aesip, y la decisión del Tribunal de Defensa de la Competencia supone un serio revés para la estrategia de contención de los grandes editores.
Aparentemente, la preocupación de Gedeprensa responde a los legítimos intereses de la propiedad intelectual. Es decir: ellos realizan una fuerte inversión en la creación de unos productos informativos que ponen a disposición de la sociedad en un soporte (cualquiera que este sea) a cambio de una contraprestación económica. Si se permite a cualquiera reproducir libremente estos contenidos -argumentan-, se estaría desincentivando la inversión necesaria para soportar la actividad editorial-informativa y, por tanto, atentaría incluso contra el derecho de los ciudadanos a ser informados.

Colisión de derechos

En principio, esto no tiene nada que ver con la interred. El dilema se plantearía igual si un diario editado en papel copiase los artículos publicados originalmente por otros medios informativos y distribuyese este producto con su propia publicidad. Si esto se permitiese ¿por qué iba yo a soportar la inversión necesaria en mantener la infraestructura de un diario si mi producto puede ser copiado sin más? ¿por qué iba, por ejemplo, a pagar la nómina de columnistas de prestigio si otros pueden publicarla sin tener que pagar un céntimo por sus columnas?
Pero lo cierto es que el asunto sí tiene que ver, y mucho, con las nuevas tecnologías. El ejemplo del diario en papel que hemos puesto arriba no es ni tan siquiera concebible por un hecho sencillo: nadie tendría interés en un periódico con noticias o artículos del día anterior. En cambio, en la interred eso cambia por completo: es posible ofrecer un producto compuesto de retales de otros medios de comunicación simultáneamente a la aparición del original.
De hecho, el negocio de los resúmenes de prensa existe desde hace decenios, florece en todo tipo de empresas y en la administración, es parte diaria del trabajo de una gran cantidad de profesionales de la comunicación y nunca, hasta ahora, había sido objeto de polémica. Lo que se dice un negocio “honorable”.
Pero eso ha cambiado. Y ha cambiado por la aparición de una tecnología disruptiva, que revoluciona la forma de producir, reproducir y distribuir contenidos. Ahora las posibilidades de acceso a la información por parte de los usuarios se ha multiplicado exponencialmente. De hecho, muchas empresas se han especializado en recopilar noticias y reordenarlas con determinado criterio (que puede incluso ser específico para cada uno de sus usuarios), utilizando para ello el tremendo potencial que ofrece la interred.

Tecnología facilitadora

Pero, aunque el fenómeno se haya multiplicado por la aparición de una tecnología facilitadora, si realizar un resumen de prensa era antes legítimo, no se entiende cómo ahora iba a dejar de serlo. De hecho, como la tecnología para la reproducción instantánea de la información existe y se mejora día a día, podemos estar seguro de que se hará de manera creciente. Y lo que está pasando con la industria discográfica es un buen ejemplo.
Sin duda, esto atenta de forma directa contra el modelo de negocio de la industria editorial-informativa. Pero, como siempre que un modelo de negocio choca contra la realidad, el que pierde es el modelo de negocio. Así que más le valdría a la industria ir repensándose a sí misma que intentar rebobinar la cinta de la historia. Eso no funciona.

Nigeria y el timador burlado

scammerTodo el que lleva navegando algunos años por la interred ha recibido alguna vez un e-mail en el que un tal “BOLA SAMUEL” o quizá una tal “MRS MARIAM ABACHA”, o cualquier otro nombre de resonancia africana le solicitaba ayuda para poder sacar de su país, Nigeria, varios millones de dólares (la cantidad varía según las versiones, pero suele rondar entre los 20 y los 50 millones). A cambio de la ayuda que le solicitan al incauto internauta, le prometen que podrán embolsarse entre el 10 y el 30 por ciento de esa cantidad.
Está claro que se trata de una estafa. Es el famoso “Nigeriam scam” (timo nigeriano, también conocido como timo 419, que es el número de la sección del Código Penal nigeriano que se le aplica a este tipo de fraude).

Aunque pueda parecer un timo muy obvio, lo cierto es que son centenares los estafados en todo el mundo, desde hace decenas de años (es un timo anterior a la interred) y se estima que pueden haber obtenido miles de millones de dólares por este procedimiento.
Una vez que consiguen que alguien les responda y aporte datos personales (números de teléfono, fax, cuentas bancarias…), ya difícilmente se desharán de su presa. Poco a poco le van implicando en una inteligente trama, en la que le hacen albergar esperanzas de recibir una importante cantidad de dinero a cambio de una ayuda insignificante. Nunca piden nada en esta fase, generan confianza. Pero cuando el trato está a punto de consumarse… siempre aparece un problema, algún funcionario al que hay que corromper o algo similar, el caso es que se solicita un primer desembolso de dinero, generalmente no muy importante.
Pero si el ingenuo internauta pica, ya lo hará para siempre. Poco a poco le irán involucrando en una trama cada vez más densa, obligándole a desembolsar más y más dinero, a realizar viajes a Londres, o a Madrid, o a Nigeria. Le inducirán a realizar pequeños delitos monetarios, le amenazarán, le harán la vida imposible y le sacarán todo lo que puedan: 30, 40, 50.000 dólares… y más.

Timador timado

Pero, quizá por una extraña ley de las compensaciones, cada vez abundan más en la interred los “scambaiters” o caza-timadores, que son todos aquellos que hacen creer a los estafadores que han “picado” el anzuelo y que, en cambio, se dedican a marearles, hacerles perder el tiempo, recursos y, en las ocasiones más brillantes, incluso sacarles algo de dinero.
Son varias las páginas donde se recopilan las hazañas de los caza-timadores. Podemos destacar 419eater y Scamjokepage, donde se recopilan los hilos de las conversaciones mantenidas por e-mail entre los presuntos timados y los estafadores, llegando en algunos casos a ser de lo más hilarante.
Lo cierto es que esto de cazar al timador tiene todos los visos de acabar siendo todo un deporte, donde lo más meritorio es, además de tomarle el pelo al estafador, obtener algún tipo de “trofeo” como la foto que acompaña a este artículo, o quizá, quien sabe, acabar timando en toda regla al timador. Eso sería para nota.

Un mes, y subiendo

ombliguismoPuede parecer un poco ombliguista (que lo es), pero no me he podido resistir a evaluar la trayectoria de martinalia.com en este poco más de un mes que lleva de andadura.
Mentiría si digo que tenía muy claro un objetivo cuando comencé a publicar artículos en la interred. Desde hace tiempo sentía la necesidad de compartir una serie de reflexiones, en parte profesionales, en parte no, pero no acababa de dar con la forma adecuada.

De hecho, martinalia.com es un dominio que tengo reservado desde hace ya bastante tiempo, pero cuyos contenidos han estado restringidos con contraseña hasta el mes pasado.
Numerosos experimentos previos no me habían satisfecho. Siempre me parecía que sobraba algo o que faltaba lo fundamental. Tampoco es que piense que ahora responde exactamente a mis expectativas, pero desde luego sí que he logrado sentirme cómodo con el formato.
Inicialmente no había previsto publicar un artículo diario. Fue algo espontáneo y casual, pero a lo que me he ido acostumbrando hasta el punto que la escritura y publicación de mi artículo diario ha llegado a ser algo importante para mí.
Lo que sí me ha cogido absolutamente por sorpresa y totalmente desprevenido ha sido la acogida de martinalia.com en la interred. Me siento enormemente agradecido a todos los visitante (los hay que vienen por aquí todos los días ¡increible!), y también a los muchos que se han puesto en contacto conmigo para animarme a seguir adelante.

Visitantes únicos

Yo no me podía esperar que en poco menos de 30 días se pudiera consolidar una audiencia estable, por pequeña que sea, para una página web con una temática tan específica (aunque no siempre, ya lo sé): más de 1.400 visitantes únicos. En el ranking de Alexa, por ejemplo (de acuerdo, no es fiable, pero puede orientar…) aparece martinalia.com cuando esto escribo en el puesto 720.005 ¡y esto sólo en un mes!
En fin, estupor, mucho ánimo y un tremendo agradecimiento a todos los que me animan a seguir para adelante. Eso es lo que siento.

Radiografía de la blogosfera

blogosferaA través de baquia.com conozco la encuesta que ha realizado Henry Copeland, de blogads.com, entre los lectores de bitácoras de todo el mundo. Ha obtenido 17.159 respuestas, lo que hace que el estudio tenga que ser tenido obligatoriamente en cuenta.
Claro está que tiene sus limitaciones. Por ejemplo, sólo el 4,3 por ciento de los encuestados son de un país distinto a los EEUU. Un 0,1 por ciento son españoles (¿alguno de vosotros ha participado?).

Los resultados de la encuesta, no obstante, son de lo más interesante. Algunos de sus resultados no coinciden precisamente con lo que solía darse por supuesto. Por ejemplo: los lectores de weblogs son predominantemente hombres (79%), y el 61% de ellos se sitúa por encima de los 30 años.
El nivel salarial no está nada mal, pues la media de ingresos está en torno a 60.000-90.000 dólares al año. Uno de cada cinco lectores de weblogs tiene bitácora propia y su consumo de información se produce fundamentalmente en la interred (54%). Este punto es especialmente llamativo: la televisión es sólo el cuarto medio de información, por detrás también de los medios de comunicación impresos y de la radio.
Los usuario de la blogosfera son también compradores en la interred, sobre todo compradores de ordenadores, software y componentes electrónicos, aunque también son compradores online de libros y billetes de avión. Incluso han realizado donativos a partidos políticos.
Está claro que una encuesta de este tipo no tiene ningún tipo de validez científica, pero sí que sirve para hacerse una ligera idea. Por ejemplo, las cuatro bitácoras más citadas (estadounidenses todas, claro) tenen una temática predominantemente política: atrios, instapundit, dailyKOS, y talkingpointsmemo.
Pero no es menos cierto que el perfil que nos ofrece esta encuesta no puede dejar de estar sesgado por los intereses de quien la realiza: blogads vive, precisamente, de insertar publicidad (según ellos cualificada) en bitácoras (también cualificadas, según ellos). Por tanto, nada mejor que definir la blogosfera como el reino de los varones jóvenes aunque maduros, muy cultos y con un enorme poder adquisitivo que, para más inri, emplean en parte para consumir en la interred. Esos son sus intereses. Aunque también puede ser casualidad.

¿Contenidos? ¿O emoción?

InteraccionCon frecuencia se viene insistiendo en la importancia de los contenidos en la nueva economía digital. La inversión en aplicaciones de Gestión de Contenidos es creciente, pero muy a menudo se obvia un paso previo pero no por ello menos importante: ¿es realmente importante el contenido para nuestro negocio?
Aquí conviene no precipitarse. A primera vista, el contenido es el rey. “Nuestra empresa son sus contenidos” se ha llegado a decir. Pero esta no es una afirmación evidente por sí misma.

Está claro que en el caso de un medio de comunicación el contenido es la médula espinal de su modelo de negocio. También es muy importante en aquellos negocios que se basan esencialmente en la acumulación de conocimiento, que son una parte importante del mercado. Pero, por ejemplo, en los nuevos negocios que se articulan alrededor del acceso wireless, no está tan claro que el contenido vaya a ser la piedra angular.
Está aún por ver, pero experiencias como la coreana parecen indicar el camino: no es tan importante el contenido (que lo es) como el contacto. ¡Contacto! De nuevo nos encontramos con la vieja e injustamente olvidada función fática del lenguaje.
Estábamos demasiado centrados en nuestra visión referencial, donde el dato era el rey, y de nuevo habíamos olvidado al usuario. Realmente son pocos los internautas que sientan algún tipo de excitación (aunque intelectual sea) por la posibilidad de acceder con un solo clic a un conocimiento que para sí hubiera querido cualquier filósofo de la Atenas clásica.
Lo que realmente nos pone (aunque intelectualmente sea) es el CONTACTO, la posibilidad de interactuar en un marco nuevo, normalmente más libre y menos estructurado que la vida offline. Y esto, además, de una forma increíblemente variada; a través de charlas en tiempo real (chats), comunicaciones privadas (e-mails), discusiones públicas (foros, grupos de discusión), grupos de interés (comunidades virtuales), etcétera etcétera.

Interacción

El contenido acaba en muchos casos siendo una mera excusa para poder interactuar con otros. Desde un punto de vista del usuario lo interesante sería proporcionarle las herramientas necesarias para crear su propio contenido, un contenido cuya función principal sería mantener esa comunicación fática con otros usuarios.
La verdad es que todavía sabemos muy poco sobre las verdaderas consecuencias que nos traerá la democratización del proceso de creación, edición y distribución de contenidos. Pero no nos quepa duda de que muy pronto viviremos sus consecuencias.

Gestión de Contenidos o separar el grano de la paja

LibroUn error que se comete con frecuencia desde las páginas web empresariales es intentar abarcar demasiado, apuntar un poco en todas direcciones y no centrar el mensaje que queremos trasladar a consumidores y usuarios. Por desgracia, si no somos capaces nosotros mismos de establecer un mensaje claro, estamos fallando a nuestros potenciales clientes.
Cada nueva animación en flash, cada nueva imagen, incluso cada nuevo enlace que incluimos en nuestro sitio web no es más que una invitación a la distracción, un obstáculo más que una ayuda en nuestro objetivo de centrar la atención de nuestros potenciales clientes.

No deberíamos de perder nunca de vista que el público objetivo de nuestro sitio web no es sino una pequeñísima porción del total de la población internauta. Y de este
pequeño porcentaje, solo lograremos interesar a su vez a una pequeña fracción, que con frecuencia buscará siempre el mismo tipo de contenidos y no estará interesado en distracciones ni artificiosidades. Y esto último es muy importante, porque tenemos que estudiar con detalle qué contenidos ayudan a nuestros objetivos y cuáles, en cambio, alejan a nuestros potenciales clientes, les confunde sobre nuestra oferta o, simplemente, les empuja a nuestra competencia.
Por muy maravillosa que sea la aplicación de Gestión de Contenidos que hemos adquirido, si no tenemos claros los criterios por los que decidimos publicar o no un contenido; si no tenemos claro un modelo conceptual de gestión de contenidos alineado con nuestros objetivos de negocio, entonces habremos fracasado.

Punto de venta

Resulta curioso ver cómo organizaciones que invierten cuantiosos recursos en, por ejemplo, el marketing en el punto de venta (ese que nos incita a comprar artículos que antes de entrar en el supermercado nunca hubiéramos imaginado que íbamos a necesitar) fracasan estrepitosamente en sus sitios web, que convierten en abigarrados folletos virtuales inútiles para cualquier función comercial o de atención al cliente.
Así que la recomendación es clara: diseñar los contenidos para lo que la mayoría de nuestro público objetivo quiere, sin añadidos; ser simple; ser claro; y, no menos importante, ser rápido. Si no lo hacemos así nuestros clientes, sencillamente, se irán a otro sitio mejor.

¿Cuál es el mejor sistema de Gestión de Contenidos?

Content Management SystemCon frecuencia -y mucho más desde que martinalia.com está activa- me preguntan cuál es el mejor sistema de Gestión de Contenidos que existe. Así, en general. Y lo cierto es que, formulada tal cual, esta pregunta encierra una endiablada complejidad.
Porque verdaderamente en el mercado hay un número elevadísimo de soluciones que se autodefinen como “Sistemas de Gestión de Contenidos”. Y, aunque suene a tópico, para determinar qué aplicación de Gestión de Contenidos es la mejor para una empresa, es necesario primero conocer las necesidades específicas de esa empresa y, posteriormente, analizar cuáles son las aplicaciones que reúnen las características más adecuadas para cubrir esas necesidades.

Pero claro, este tipo de respuestas no suelen dejar satisfecho a nadie. La gente quiere, por lo general, que se le diga claramente y sin ambages el nombre de la aplicación que es, sin ningún tipo de duda ni de matiz, el “mejor sistema de Gestión de Contenidos”. Nada de analizar necesidades de la empresa ni comparar requisitos y funcionalidades, no. Eso, se suele pensar, es “cháchara de consultores”, puro blablablá sin más sentido que engordar injustificadamente la factura.
Pero no se trata de una estratagema de consultor: realmente es tan heterogéneo y fragmentado el mercado de los sistemas de Gestión de Contenidos, que se hace imprescindible un estudio pormenorizado y detallado de cada caso de implantación.
De hecho, no existe una definición estándar más o menos aceptada por toda la industria de lo que es Gestión de Contenidos. Si se analiza el mercado, un programa que se autodefina como sistema de Gestión de Contenidos puede ser casi cualquier cosa: desde un programa que gestiona la publicación en un sitio web hasta un gestor de bases de datos, pasando por gestores de archivo, gestores documentales, etcétera etcétera.

Un poco de orden

La oferta existente es realmente tan extensa, que difícilmente una empresa tendrá capacidad para evaluarla por sus propios medios. En primer lugar sería necesario delimitar un poco más las necesidades concretas de la empresa. ¿Qué es lo que realmente necesita?:

  • Gestores de Contenido Web (WCM; básicamente son aplicaciones que permiten administrar de forma sencilla sitios web y que proporcionan un control avanzado de las tareas editoriales (creación, edición, validación, publicación) y una gestión de permisos y usuarios.
  • Gestores de Contenido Empresarial(ECM; en esta categoría cabe incluir una muy amplia gama de aplicaciones que van desde las de Gestión Documental a las herramientas de Gestión del Conocimiento, Data Mining o BPM).

Por supuesto que éste no es más que el comienzo del camino. Una vez que hemos delimitado nuestras necesides a fondo, hay que contrastarlas con las funcionalidades que ofrecen cada una de estas aplicaciones. No es tarea fácil, puesto que a la gran cantidad de productos más o menos similares existentes en el mercado se suma la necesidad de definirse por un modelo de implantación determinado, un modelo de gestión, mantenimiento y evolución que se adecuen a la realidad de nuestra empresa.
Tanto en el caso de aplicaciones propietarias como en el caso de las soluciones Open Source existentes, se impone sin duda el asesoramiento especializado de integradores o consultores independientes que, gracias a su conocimiento de los productos, minimicen el riesgo inherente a la implantación y el impacto del cambio en la organización.

Bases de datos: El Gran Hermano nos vigila

Portada personalizadaLa revista estadounidense Reason enviará el próximo mes de junio a cada uno de sus 40.000 suscriptores un ejemplar personalizado con su nombre y una fotografía de su barrio captada por satélite. La casa de cada suscriptor estará señalada por una marca roja.
La imagen que ilustra este artículo es un ejemplo de lo que recibirá cada lector. En este caso, se trata del propio redactor jefe de la revista. El titular de la portada lo dice todo: “John Stossel… Saben dónde estás”.

La revista Reason, muy activa en asuntos relativos a los derechos civiles, lleva algún tiempo con una particular cruzada contra lo que llaman “Database Nation” o contra la “databasification” de EEUU. Desde su punto de vista, la proliferación de bases de datos fácilmente accesibles con datos privados de los ciudadanos es todo un atentado contra la libertad.
Está claro que no existe mejor manera de demostrarlo que llevar a la práctica un ejemplo como esta edición personalizada de la revista. Una demostración que, paradójicamente, haría las delicias de los gurús del “marketing one to one”.

Phishing: pescando en el río revuelto de la interred

phishingÚltimamente se han incrementado los casos y por tanto la alarma ante un tipo de estafa que en jerga internáutica se conoce como “phishing”. Básicamente, se trata del uso de técnicas por las que se simula un e-mail o una página web de una institución que merece nuestra confianza (típicamente, un banco), pero que realmente dirige nuestros datos privados (contraseñas, cuentas bancarias, etcétera) a manos de los estafadores.

Este término se podría traducir al español como “pesca”, o quizá “peska”, sustituyendo la convencional “c” por una “k” alternativa, al igual que en el mundo anglosajón se sustituye la anodina “f” de “fishing” por la más bucanera “ph”.

Y es que realmente el phishing es eso, pescar a incautos que navegan por las aguas revueltas de la interred. Los estafadores se hacen pasar por bancos, entidades de tarjetas de crédito u otras compañías muy conocidas, y envían e-mails masivos instando a los receptores a actualizar su información bancaria en páginas web falsas que parecen legítimas. Hubo 1.125 intentos de este tipo de estafa en abril, casi triplicando la cifra de marzo, según el Anti-Phishing Working Group.
A veces son muy sofisticados: recientemente se ha detectado un nuevo tipo de fraude que reemplaza la barra de las direcciones en la parte superior del navegador y le permite al impostor mostrar una dirección URL fraudulenta que no es a donde se está llevando a la víctima. Esto se realiza por medio de un JavaScript.
La alarma que genera este tipo de estafa ha llegado a tal punto que el Departamento de Justicia de EEUU ha distribuido un documento alertando a los internautas, en el que se recomienda seguir 3 reglas ante e-mails sospechosos: “Stop”, “Look” y “Call”. Puede traducirse por “quieto y parado”, “mírale los tres piés al gato” y “no te fíes ni de tu padre: comprueba la identidad de todo remitente”.
Básicamente se aconseja ante estos correos que nos invitan a “hacer clic” que seamos menos impulsivos, que nos detengamos y esperemos antes de actuar. Hay que mirar con detenimiento los mensajes y releer tranquilamente lo que nos están proponiendo. Y si nos están solicitando información delicada, por supuesto, llamar o enviar un e-mail para averiguar si es verdad que esa institución está enviando esos correos.

El esqueleto de martinalia.com: SPIP

spipCuando empezó a tomar forma la idea de publicar en la interred martinalia.com, uno de los aspectos que me trajo más quebraderos de cabeza fue la elección del sistema de gestión de contenidos que iba a utilizar para contruir el sitio web.
Sí tuve claro desde el principio que no iba a utilizar una aplicación alojada en un servidor ajeno, sobre el que yo no tuviese control. Así que alternativas como Blogger o similares quedaron descartadas de antemano.

Otra decisión que tomé por anticipado es que se trataría de una aplicación con el código abierto y de distribución gratuita (esto último descartaría hoy, por ejemplo, a Movable Type). Lo primero, porque me permitiría adaptarla a mis necesidades específicas, y lo segundo porque mi economía no está para bromas.
Aún con estos requerimientos, el número de opciones aún era altísimo. En general, si lo que yo hubiese querido hubiera sido un simple cuaderno de bitácora, opciones como WordPress o Nucleus hubiera sido más que suficiente. Pero yo no lo tenía tan claro. Posiblemente martinalia.com no solo fuera sólo un cuaderno de bitácora, sino que debería tener mucha más flexibilidad. Reconozco que me gustó mucho Textpattern, que posiblemente sea la mejor aplicación específica para cuadernos de bitácora que existe, pero finalmente decidí probar con aplicaciones de gestión de contenidos más genéricas.

CMS genérico

También son infinidad. La verdad es que, en una vida anterior, martinalia.com ya había funcionado con Mambo y con Ovidentia. Por diferentes razones, también había probado Drupal, E-Xoops, eZ Publish, PHP-Nuke y otros. Pero lo cierto es que, siendo todas grandes aplicaciones, no me acababan de complacer por completo, las encontraba demasiado rígidas para lo que yo buscaba. Así que, de entre toda la maraña, surgió con fuerza y claridad la alternativa que finalmente adopté: SPIP.
SPIP es una aplicación de Gestión de Contenidos de código abierto y gratuita que, por su origen francés y no anglosajón, quizá esté injustamente olvidada en el ámbito hispanohablante (qué paradoja, ¿no?). Lo cierto es que la flexibilidad que ofrece frente al resto de los sistemas CMS Open Source es bastante notable. Eso sí, en contrapartida exige un poco más de esfuerzo en la personalización de la interfaz gráfica. Nada que no pueda solucionarse.

Ventajas de SPIP

SPIP separa totalmente, y distribuye entre varios roles, tres tipos de tareas: la composición gráfica, la contribución editorial a través la propuesta de artículos y de breves, y la gestión editorial del sitio (tarea que incluye la organización de secciones, la validación de artículos propuestos…).
Una interfaz Web intuitiva hace extremadamente simple redactar artículos y breves así como la gestión editorial del sitio. El aspecto gráfico y la navegación son definidos por “esqueletos HTML” (en inglés se diría “template”, en español se puede decir “plantillas”, a mi me gustaría llamarles “armazón”) que definen cada cual una “vista” (por ejemplo: una vista para la página de índice, otra que muestra una sección y un resumen de su contenido, una tercera para el detalle de un artículo, una cuarta para el de una breve, etcétera).
Una de las características destacadas de SPIP es su capacidad de generar comunidad. En Francia son muchísimos los sitios web que lo utilizan, y no son menos los que ponen a pública disposición (para seguir con el espíritu del código abierto) los esqueletos o plantillas que utilizan. Quizá por eso, decidí que martinalia.com no iba a ser menos: desde hoy ponemos a pública disposición el armazón HTML de este sitio web. Se solicita una clave para acceder al área de descarga, que se obtiene tan fácilmente como pidiéndomela por e-mail, pero eso es sólo porque me apetece conocer a todos aquellos que se pasan por aquí. Ni más ni menos.